¿Qué es el Comité para Palestina de la ONU y por qué Nicaragua ocupa una de sus vicepresidencias?
Mientras los expertos de las Naciones Unidas acumulan informes que señalan a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo por crímenes de lesa humanidad, el régimen ha encontrado en Nueva York un refugio narrativo: el Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino (CEIRPP).
Esta semana, la codictadora Rosario Murillo celebró con su habitual retórica que Nicaragua fue reelecta como una de las cinco vicepresidencias de este órgano. "Fuimos reelectos en las Naciones Unidas como vicepresidentes del Comité para Palestina, para el heroico pueblo palestino, defendiendo sus derechos siempre”, dijo Murillo a través de medios oficialistas.
Pero detrás de la aparente "solidaridad internacional" se esconde una estrategia de supervivencia política y una contradicción flagrante.
¿De qué va este comité y por qué le sirve a la dictadura?
Fundado en 1975, el CEIRPP es el único órgano de la ONU dedicado exclusivamente a la causa palestina. A diferencia de otros brazos de la ONU, este no es un grupo de expertos independientes, sino un foro político integrado por representantes de 25 gobiernos.
Nicaragua comparte la mesa directiva con aliados como Cuba, Namibia e Indonesia. Para el régimen, este puesto es útil porque le da estatus y le permite presentarse como un "defensor de la libertad" ante su base política interna.
Es un foro seguro. Aquí, el embajador nicaragüense Jaime Hermida Castillo puede levantar la voz contra la "ocupación" y el "genocidio", ganando puntos diplomáticos con el bloque de países del Sur Global.
Pero este Comité no tiene poder real. El comité solo emite recomendaciones y organiza eventos de sensibilización. No puede imponer sanciones ni tiene capacidad ejecutiva, lo que lo convierte en la plataforma ideal para la retórica sin riesgos.
La ONU que Murillo sí reconoce y la que desprecia
La gran mentira del discurso oficial radica en la selectividad. Rosario Murillo utiliza la plataforma de este comité para exigir el "derecho inalienable al retorno" de los palestinos y denunciar detenciones arbitrarias.
Sin embargo, cuando otros órganos de la misma ONU ponen la lupa sobre Nicaragua, la respuesta del régimen es el ataque y el desconocimiento.
Cuando el Grupo de Expertos de la ONU sobre Nicaragua (GHREN) publicó su informe identificando a 54 funcionarios responsables de la represión, incluida Murillo, la dictadura calificó el documento de "panfleto mentiroso" y "ataque a la soberanía".
Para Murillo, la ONU es una institución "heroica" cuando le permite sentarse en la vicepresidencia de un comité para Palestina, pero se convierte en un "instrumento del imperio" cuando el Comité de Derechos Humanos señala que el sistema de justicia nicaragüense ha sido convertido en un arma contra su propio pueblo.



