La Diócesis de León confirma prohibición de predicas casa a casa y confinamiento en templos por vigilancia policial

La Diócesis de León confirmó que las misiones pastorales quedaron confinadas a los templos, luego de que las autoridades policiales prohibieran la realización de predicaciones casa a casa, tal y como denunció la investigadora Martha Patricia Molina, quien señaló que esta medida limita significativamente las actividades evangelizadoras de la Iglesia que consiste en salir a predicar casa a casa.

La confirmación de la restricción se dio a conocer mediante un "aviso" emitido por la Cancillería de la Diócesis, que instruye a los agentes pastorales a seguir estrictamente las indicaciones oficiales y que con el ánimo de minimizar la prohibición llama a "a no dejarse guiar por información mediática que no se ajuste a la verdad".

Las misiones pastorales, organizadas en el marco del Año Eclesiológico y de la conmemoración de los 500 años de la diócesis, contemplaban encuentros de formación misionera y predicación directa en los hogares de los fieles, como parte del impulso evangelizador de la Iglesia católica en León y Chinandega. Sin embargo, la intervención de la policía, principal brazo represon del régimen, impidió que estas actividades se realizaran fuera de los templos, limitando la acción pastoral a espacios controlados y bajo vigilancia.

El presbítero Alberto Antonjo Munguía, vicario de Pastoral, recordó a los fieles que las parroquias seguirán con las actividades planificadas en el Calendario Pastoral 2026 y que cada encuentro debe reflejar el compromiso del Pueblo de Dios con su misión evangelizadora.

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Aunque la diócesis está bajo la conducción del obispo Sócrates Sándigo, conocido por su cercanía al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, las actividades pastorales siguen siendo vigiladas y advierten de una posible desconfinza o ruptura del vínculo.

Molina ha denunciado un aumento de presencia policial en los templos y parroquias que evidencia la persecución a la Iglesia y que deja en evidencia las cada vez más graves restricciones de libertad religiosa en Nicaragua.

"En estos días se realizan retiros en diferentes parroquias del país y policías y paramilitares llegan para intimidar a curas y laicos. Toman fotos a las cédulas de los laicos asisten devotamente a los retiros. Después la policía interrumpe los retiros y ordenan a los fieles a anotarse en una lista donde se les pide nombres, dirección, número de teléfono y número de cédulas. En algunas parroquias hasta han llegado a secuestrar los micrófonos mientras los curas predican y exigen a la población que escuchen las amenazas que proliferan", denunció Molina en sus redes sociales.

La investigadora también señala que los sacerdotes están siendo obligados a firmar una carta de apoyo a la dictadura para ser enviadas al Vaticano y que el Papa sepa que la iglesia y la dictadura "viven en paz". "Con pistola en mesa cualquiera firma carta", resalta.

Molina asegura que la vigilancia y amenazas de destierro, cárcel y muerte se han incrementado, y que el régimen obliga a obispos y sacerdotes a desmentir las agresiones que reciben.