“Muerte a los traidores”: propagandistas exhiben la furia del régimen por la huida de la esposa y el cuñado de Bayardo Arce

La huida de Amelia Ybarra-Rojas Brodegen, esposa del histórico dirigente sandinista y exasesor presidencial para asuntos económicos Bayardo Arce, hoy caído en desgrqcia, y de su hermano Amílcar Ybarra-Rojas Brodegen ha provocado una reacción virulenta del aparato propagandístico del régimen. En mensajes difundidos en redes sociales y plataformas oficialistas, propagandistas afines al poder no solo los han señalado como "prófugos", sino que han emitido amenazas explícitas que trascienden el caso particular y funcionan como advertencia para la militancia y los operadores sandinistas, incluyendo llamados abiertos al castigo y a la muerte.

Los hermanosYbarra-Rojas huyeron de Nicaragua hacia Costa Rica a finles de diciembre, tras ser citados por Procuraduría de Justicia como señalados de presuntas operaciones de lavado de dinero. Fuentes del diario La Prensa revelaron que la salida se habría producido de manera discreta, aprovechando la visita de familiares a la residencia familiar en Managua.Según fuentes cercanas al caso, ambos habrían salido del país a finales de diciembre con destino a Costa Rica. Amílcar Ibarra Rojas se desempeñaba como presidente de la junta directiva de Agricol, una empresa vinculada al entorno económico del sandinismo.

En un primer momento también se habló de un posible destierro, pero esa versión quedó descartada pues una vez que la salida del país de la esposa y el cuñado de Arce se filtró, los mismos propagandistas oficialistas confirmaron la huida y los calificaron como "prófugos".

De acuerdo con la información a la que tuvo acceso La Prensa, Amelia y Amílcar, este último presidente de la Junta directiva de Agricorp habían sido citados por la Procuraduría General de la República, tras pasar meses sorteando la persecución del régimen contra el otrora poderoso asesor económico. En una primera comparecencia se les habría señalado por presunto lavado de dinero. Sin embargo, en una segunda citatoria ya no acudieron, y tras burlar la vigilancia a la que eran sometidos, lograron escapar de Nicaragua por puntos ciegos de la frontera Sur.

Marcio Vargas: "Muerte a los traidores"

Uno de los pronunciamientos más extremos sobre la huída de los hermanos Amelia y Amilcar Ybarra-Rojas fue el del propagandista sandinista Marcio Vargas, quien identificó con nombre y apellido a ambos familiares de Arce y los calificó de "delincuentes" y "ratas" acusadas, sin que exista hasta ahora respaldo judicial público, de haber malversado fondos del Estado.

Vargas llegó incluso a reclamar la aplicación de una legislación "como la de China" para castigar supuestos actos de corrupción. "Aquí debería aplicarse la pena de muerte. Muerte a los traidores", afirmó en un mensaje difundido en sus redes sociales.

El tono del discurso no es aislado. Otros propagandistas del régimen, como el usuario conocido como Edwin Suárez, apodado "Gato Sandinista", han hablado de una presunta investigación por lavado de dinero contra los Ybarra-Rojas. Sin embargo, no se ha hecho pública ninguna acusación formal, orden de captura ni proceso judicial en su contra. Hasta el momento de su salida del país, los hermanos se encontraban en libertad aunque bajo vigilancia y asedio policial.

Fuentes internas han filtrado que la fuga dejó en evidencia fallas en los sistemas de control y vigilancia interna del régimen, error que habría provocado la destitución del comisionado general Zhukov Serrano Pérez, jefe de Investigacion e Inteligencia con rango de Subderector de la Policía Nacional, en un contexto de creciente paranoia dentro del círculo de poder, donde cualquier movimiento no autorizado es interpretado como traición.

El episodio marca un punto de quiebre: por primera vez en años, el discurso de odio y escarmiento se dirige de forma directa contra familiares de uno de los hombres más influyentes del sandinismo histórico. Bayardo Arce, exasesor económico de Daniel Ortega y figura clave desde los años ochenta, se suma a la lista de sandinistas históricos traiciónados en el contexto del ascenso en poder de Rosario Murillo y en la consolidación de un régimen dinástico que no tolera fisuras, ni  pone en valor lazos de lucha ni de sangre, como fue el caso Humberto Ortega Saavedra quien terminó sus días como preso político.

El caso Arce evidencia el uso sistemático de la estigmatización pública, la amenaza y la violencia verbal como herramientas de control político. 

"Amelia Ybarra-Rojas y Amilcar Ybarra- Rojas escuchen estos dos nombres porque son de dos delincuentes, dos ratas que malversaron fondos del pueblo de Nicaragua y actualmente son prófugos de la justicia", dijo Marcio Vargas para luego pedir una ley que castigue la corrupción igual que en China: pena de muerte. 

"Muerte a los traidores, muerte al somocismo", sentenció. A pesar de que se trata de un personaje de baja relevancia en círculo sandinista, bajo el régimen Ortega-Murillo ningún propagandista expresa una opinión de ese nivel sin permiso. De ahí que sus palabras cobran un tono de amenaza, sobre todo cuando se ha demostrado el poder represor del sandinismo trasciende fronteras.