Porras de 71 años y 24 como diputado sigue al mando del Parlamento: rostro del continuismo, la sumisión y el lucro
Gustavo Porras, quien lleva 24 años consecutivos como diputado, fue ratificado para un cuarto periodo consecutivo como presidente de la Asamblea Nacional. El sancionado funcionario de 71 años pisó por primera vez el Parlamento en 2002 y, aunque en su trayctoria no acumuló méritos revolucionarios", tuvo la habilidad para escalar al principal cargo en 2017.
Porras encarna la imagen de un Legislativo desgastado, estéril y reducido a un mero instrumento político que funciona más como engranaje del aparato represor del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, del que desapareció la representatividad y el contrapeso democrático.
No es el único. La junta directiva entera fue reelecta para la 42 legislatura. La mayoría son veteranos convertidos en "diputados de profesión".
La junta directiva quedó conformada por Gustavo Porras, presidente; Arling Alonso, primera vicepresidenta; Amanda Pineda Montenegro, segunda vicepresidenta; María Haydee Osuna, tercera vicepresidenta; Loria Raquel Dixon, primera secretaria; Wilfredo Navarro, segundo secretario y Alejandro Mejía Ferreti, tercer secretario. Todos repitentes:
Wilfredo Navarro: llegó en 1997 como un férreo diputado opositor al sandinismo y aplicando el camaleonismo político ya suma 29 años ocupando un curol, 12 como miembro de la Junta Directiva.
Loria Raquel Dixon: fue electa diputada por el FSLN en las votaciones de 2006 para representar a la Región Autónoma del Caribe Norte. Como primera secretaria acumula 9 años.
Alejandro Mejía Ferreti: es diputado de la Asamblea Nacional de Nicaragua por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), aliado del orteguismo. Lleva una década como diputado y dos periodos legislativos en la directiva.
María Haydée Ozuna: acumula más de dos décadas en el Parlamento. Electa diputada por primera vez en 2002, ha formado parte de la junta directiva en múltiples periodos, consolidándose como una de las figuras con mayor permanencia y continuidad institucional.
Arling Alonso: Es diputada desde 2012, reelegida en 2017 y 2021 por el departamento de Chinandega. Desde 2024 escaló a la primera vicepresidencia del Parlamento.
Amanda Pineda Montenegro: es una figura de larga trayectoria dentro del bloque sandinista. Diputada en varios períodos legislativos, Pineda fue incorporada a la junta directiva en marzo de 2025, tras el fallecimiento de Gladys Báez.
El bloque fue ratificado en la directiva parlamentaria el 10 de enero con 91 votos a favor, sin abstenciones ni votos en contra, y oficializado dos días después en La Gaceta, Diario Oficial.
Esta junta fue electa el 9 de enero de 2024 para un período de dos años que culmina al cerrar el 2026, y ratificada este año luego que los codictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo lo autorizaran.
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Desde 2022, la Asamblea Nacional de Nicaragua funciona como un Parlamento de partido único de facto. El control absoluto del Legislativo ha convertido al bloque rojinegro en una especie de súperpoder legislativo. Hoy, la Asamblea se muestra como un órgano estéril, limitado a ejecutar las órdenes del Ejecutivo y transformado en una máquina de aprobación de leyes represoras, sin capacidad real de control ni contrapeso.



