Báez denuncia el “diabólico” método de represión, exilio y apatridia del régimen Ortega-Murillo
El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, denunció que la dictadura de Daniel Ortegay Rosario Murillo ha "afinado diabólicamente" el antiguo método de persecución del "cruel y sanguinario" Herodes que forzó al exilio a miles de familias para salvar sus vidas.
Comparó a Herodes con los tiranos de hoy que "se imponen reprimiendo y derramando sangre inocente" "por el miedo a perder su poder.
En el caso de Nicaragua, alertó sobre la instauración de un modelo de persecución política que no se limita a forzar al exilio a miles de ciudadanos sino que ha escalado a la represión transnacional: "La dictadura ha afinado diabólicamente el antiguo método de Herodes. No se limitan a forzar al exilio a ciudadanos honestos e inocentes, sino que también les prohíben el ingreso a su propio país, les confiscan sus bienes y amenazan y hostigan a sus familiares. No solo exilian sino que continúan persiguiendo y reprimiendo a quienes ya están fuera del país.
Durante la homilía de la fiesta de la Sagrada Familia, celebrada en Miami, Báez recordó que "como los tiranos de hoy, que se imponen reprimiendo y derramando sangre inocente, Herodes eligió matar antes que perder su poder y sus privilegios. La historia siempre se repite, lamentó al aludir a la represión y al uso del miedo como mecanismo de control político.
El obispo remarcó que Nicaragua vive una forma agravada de destierro. Mencionó la negación de servicios consulares, la no renovación de pasaportes y la apatidia de facto como parte de una "represión institucionalizada".
"Espían a los exiliados, les niegan los servicios consulares o dejan a miles de personas en la grave condición de apátridas de hecho al no renovarles el pasaporte. Incluso a muchos nos han privado intencional y arbitrariamente de nuestra nacionalidad, como parte de un plan sistemático de represión institucionalizada", reprochó.
El drama de Cuba, Nicaragua y Venezuela
El obispo Auxiliar de Managua recordó que la realidad de Nicaragua es compartida por los pueblos latinoamericanos, especialmente los de Cuba y Venezuela donde miles de familias "se han visto forzadas al exilio a causa de la persecución y la represión de las fuerzas tenebrosas de dictaduras criminales para salvar susvidas".
"Los Herodes de hoy, llenos de soberbia, intolerantes y sanguinarios, se sienten dueños de nuestros países y obligan al exilio miles de personas exponiéndolos a toda clase de riesgos, humillaciones y peligros en tierras extranjeras".
En su homilía, Báez también citó al papa Francisco para recordar las dificultades que afrontan los migrantes en los países de acogida, donde a menudo encuentran precariedad y rechazo. No obstante, llamó a preservar la dignidad, respetar las leyes del país que los recibe y mantener viva la esperanza de un retorno en libertad.
"El exilio puede convertirse en un tiempo de salvación", afirmó, al cerrar un mensaje que volvió a situar a la Iglesia crítica nicaragüense como una de las pocas voces que, desde fuera del país, mantienen una denuncia sostenida contra el autoritarismo de Managua.



