Oposición nicaragüense en el exilio prevé un cambio democrático en Nicaragua en el 2026

Organizaciones políticas en el exilio aseguraron que el 2026 podría abrir un nuevo capítulo de libertad para Nicaragua, Cuba y Venezuela, al considerar que el escenario internacional se inclina cada vez más a favor de la democracia. En una declaración conjunta, exhortaron a la disidencia y a la ciudadanía a mantenerse alerta, organizada y preparada para los desafíos que se avecinan.

“El contexto internacional actual es favorable a la democracia, y hacemos un llamado a todos los opositores nicaragüenses y al pueblo en general a estar preparados, más coordinados y fuertes ante las batallas que aún están por delante”, señalaron las organizaciones en su mensaje navideño y de fin de año dirigido al pueblo nicaragüense.

El pronunciamiento fue firmado por la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN), la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), la Plataforma de Unidad por la Democracia (Pude) y la Mesa Todos Somos Nicaragua, movimientos que operan desde el exilio tras el cierre de espacios políticos y civiles en el país.

Las organizaciones destacaron que durante 2025 la atención internacional se ha concentrado en las luchas democráticas de distintos pueblos y en los retos que enfrentan los regímenes autoritarios. En ese contexto, afirmaron que la oposición nicaragüense continúa resistiendo pese a la persecución. “Desafiando el peligro, mantenemos la fe en la llegada de esa libertad que se acerca y que erradicará el yugo opresor de las dictaduras que someten a nuestros pueblos, incluidos los de Venezuela y Cuba”, expresaron.

De cara al próximo año, los movimientos opositores pidieron recibir el 2026 con “renovada esperanza y energías”, convencidos de que se aproxima una “nueva era de libertad”. En su mensaje evocaron las protestas de abril de 2018 como un referente moral y político de la resistencia cívica. “Que el grito de abril nos continúe inspirando y que sigamos honrando a la fe perseguida, a los asesinados, a los presos políticos y a los exiliados”, manifestaron.

2025: represión, asesinatos y mayor poder

Asimismo, reafirmaron su compromiso de fortalecer la cooperación entre las distintas expresiones opositoras, dentro y fuera del país, como vía para acelerar un eventual tránsito hacia la democracia. “Llamamos a seguir resistiendo y a mantener siempre viva la fe y la esperanza en el amanecer de la libertad”, subrayaron.

En su balance del año, los movimientos denunciaron que 2025 estuvo marcado por un recrudecimiento de la represión estatal, con más asesinatos, un aumento del número de presos políticos y una mayor concentración de poder en manos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Criticaron además las reformas constitucionales impulsadas por el oficialismo, que calificaron como una muestra de las “ambiciones absolutistas” del gobierno.

Finalmente, lamentaron que el país enfrente una nueva Navidad en medio del dolor y la ausencia, con familias separadas por el exilio, la prisión o la muerte, y reiteraron su exigencia de justicia para todas las víctimas.

Nicaragua permanece sumida en una crisis política y social desde abril de 2018, profundizada tras las elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega se impuso para un nuevo mandato en un proceso ampliamente cuestionado, celebrado con los principales aspirantes presidenciales encarcelados y posteriormente desterrados y despojados de su nacionalidad y derechos políticos.