Oposición: La suspensión del CAFTA es “el costo real de la represión y el autoritarismo” de Ortega y Murillo

La Concertación Democrática Nicaragüense (CDN) expresó su “profunda preocupación” por las medidas que evalúa la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, entre ellas la posible suspensión de los beneficios de Nicaragua bajo el Tratado de Libre Comercio (DR-CAFTA) y la aplicación de aranceles de hasta el 100% a las exportaciones nicaragüenses.

En un pronunciamiento difundido este jueves, la plataforma opositora advirtió que las sanciones comerciales “no son un castigo al pueblo de Nicaragua, sino una consecuencia directa de las decisiones autoritarias de un régimen que ha secuestrado el Estado de derecho, criminalizado la disidencia y convertido la economía nacional en rehén de su permanencia en el poder”.

Según el documento, las medidas reflejan “el costo real de la represión: empleos perdidos, divisas reducidas y aislamiento internacional”.

La advertencia de la CDN ocurre tras la publicación de un informe de la USTR, que documenta confiscaciones ilegales, persecución religiosa y cierre de instituciones educativas en Nicaragua, factores que, según el organismo estadounidense, “obstaculizan o restringen el comercio y violan los compromisos internacionales asumidos bajo el DR-CAFTA”.

El 60% de las exportaciones nicaragüenses tienen como destino Estados Unidos, y más de 140,000 trabajadores del sector de zonas francas dependen directamente del tratado. comercial, lo que según expertos, la pérdida de ese acceso preferencial representaría uno de los golpes económicos más severos en dos décadas, afectando especialmente la industria textil, el café, el azúcar y el tabaco.

Estados Unidos abrió una fase de consulta pública hasta el 19 de noviembre, antes de tomar una decisión final sobre la suspensión del acuerdo, vigente en Nicaragua desde 2006.

Colapso económico

La CDN sostiene que el colapso del estado de derecho en Nicaragua ha puesto en riesgo los cimientos de la economía nacional. “El autoritarismo no es compatible con el libre comercio ni con las reglas básicas de una economía moderna”, enfatiza el texto.

La organización exigió al régimen restituir los derechos y libertades fundamentales, permitir el funcionamiento de organizaciones civiles y medios independientes, liberar a todas los presos políticos y aceptar el monitoreo internacional de las garantías laborales y civiles.

“Estas acciones, no solo reducirían el riesgo de nuevas sanciones, sino que abrirían una ventana para una transición pacífica, basada en reformas reales y en la celebración de procesos electorales libres y verificables”, señala el comunicado.

Análisis consultados por DESPACHO 505 advierten que la posible salida de Nicaragua del CAFTA tendría efectos devastadores: desempleo masivo, caída de divisas, fuga de inversiones y un mayor aislamiento internacional. Además, la suspensión podría erosionar la ya limitada capacidad del régimen para sostener programas sociales y mantener estabilidad cambiaria.

La Concertación Democrática Nicaragüense reiteró su compromiso con “una salida pacífica y democrática” a la crisis nacional y llamó a todos los sectores del país a denunciar que “el deterioro actual es producto de años de corrupción, arbitrariedad y desprecio por la ley y los derechos humanos”.

“Nicaragua no podrá recuperar su estabilidad económica ni su credibilidad internacional mientras la represión siga siendo política de Estado”, concluye el pronunciamiento.