El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, marca distancia del régimen: no invitará a Ortega y Murillo a su investidura

El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, ha comenzado a trazar una línea de separación con los regímenes de Nicaragua, Cuba y Venezuela, anticipando que no formarán parte de la lista de invitados a su toma de posesión, programada para el próximo 8 de noviembre.

En una entrevista con la cadena CNN, Paz aseguró que las relaciones diplomáticas con los tres países serán respetadas dentro de los acuerdos vigentes, pero fe enfátizo en su decision de no extender invitación a la ceremonia de investidura presidencial a los Daniel Ortega, Nicolás Maduro. La razón la dijo claramente: "No son democráticos".

"Nosotros somos un país democrático. Si bien hay relaciones diplomáticas a ser respetadas, porque hay condiciones previas, nuestra condición de relación es sobre la base de la democracia", explicó el presidente electo al remarcar que de ninguna manera "quisiera que a mi país ninguno de esos tres" al acto.

En correspondencia, adelantó que las políticas de su gobierno se van a definir "todo aquello que sea bueno para el país y que genere justamente economía, comercio y no lo veo con esos tres países".

Durante su comparencia televiva, Paz también anunció que dará un giro radical en la política exterior que ha tenido los anteriores gobiernos y, como parte de esto retomará la relación diplomática con Estados Unidos, algo que ya había adelantado durante la campaña electoral. Además, reiteró que buscará abrir una nueva etapa de diálogo con Chile.

Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1978, debido a la reclamación boliviana del acceso soberano al océano Pacífico perdido en una guerra librada a finales del siglo XIX.

Las relaciones se tensaron cuando en 2013 Bolivia llevó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya su reclamación marítima para que Chile negociara de buena fe el acceso soberano al océano Pacífico.

En 2018, la CIJ determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar con Bolivia, aunque las autoridades bolivianas entienden que la sentencia no supone un impedimento para que haya un diálogo.

Paz ganó la segunda vuelta con el 54,61 % de la votación, frente a un 45,39 % obtenido por el exmandatario derechista Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), según el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), con el 97,86 % de las actas computadas.

El organismo electoral indicó que estos resultados preliminares muestran "una tendencia" que "parece ser irreversible" y prevé concluir entre el miércoles y jueves el cómputo oficial.