Estados Unidos exige prueba de vida del médico nica-costarricense Yerri Estrada
Estados Unidos responsabilizó directamente a Daniel Ortega y Rosario Murillo por la desaparición forzada del médico nicaragüense-costarricense Yerri Estrada, de 30 años, arrestado el 13 de agosto en Granada y cuyo paradero sigue siendo desconocido. Washington exigió su liberación inmediata y una prueba de vida.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado denunció que Estrada fue detenido, torturado y desaparecido por el régimen.
“Hace tres semanas la dictadura Murillo-Ortega arrestó, torturó brutalmente y finalmente hizo desaparecer al Dr. Yerri Estrada, un médico entregado, después de una mañana dedicada a proporcionar servicios médicos a una comunidad local. ¿Su ‘delito’? Defender la libertad durante manifestaciones cívicas pacíficas. ¿Está Murillo tan insegura de sí misma que no puede proporcionar evidencias de que esté vivo? Libertad ya”, publicó la institución en X.
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Costa Rica exige respuestas
El caso ha provocado indignación en Costa Rica, donde Estrada también posee nacionalidad. La Cancillería confirmó que su consulado en Managua mantiene comunicación con la madre del médico y con autoridades nicaragüenses, aunque evitó dar detalles alegando “confidencialidad”.
En el Congreso, la diputada Gloria Vindas advirtió el 5 de septiembre que la desaparición de Estrada constituye un crimen de lesa humanidad.
“Estamos ante casos claros de desapariciones forzadas y violaciones de derechos humanos. Estos crímenes no solo afectan a ciudadanos nicaragüenses, sino también a costarricenses”, declaró.
El secuestro
Estrada fue citado el 13 de agosto por la directora del Hospital Amistad Japón–Nicaragua, en Granada, donde atendía a personas vulnerables. Al llegar, fue esposado por agentes policiales y trasladado a la delegación departamental. Versiones extraoficiales apuntan que después fue llevado a las celdas de El Chipote, el centro de torturas más temido del régimen.
Desde entonces, la familia no ha tenido noticias. Su madre, Rosa Ruiz, denunció que recibió información sobre tratos inhumanos contra su hijo.
“Me dijeron que su rostro estaba irreconocible, hinchado, con los pómulos cerrados. Sus dedos estaban vendados y posiblemente sin uñas. Pienso que le aplicaron choques eléctricos o se las arrancaron. Temo que me lo entreguen muerto como han hecho con otros presos políticos”, dijo en conferencia de prensa al exigir su liberación.
El Departamento de Estado ha lanzado una campaña pública en redes sociales para exigir la libertad de más de 70 presos políticos en Nicaragua. Entre los casos emblemáticos destaca el de Evelyn Guillén, detenida desde agosto de 2023 por exigir la liberación del obispo Rolando Álvarez.
Washington también denunció la muerte bajo custodia del opositor Mauricio Alonso Prieto, ocurrida tras un mes de incomunicación, y la calificó como una muestra de la “crueldad e inhumanidad de la dictadura”.
El 20 de agosto, el gobierno estadounidense condenó la escalada de redadas, arrestos arbitrarios y desapariciones forzadas en Nicaragua, señalando que forman parte de una estrategia sistemática de represión contra opositores, líderes cívicos y religiosos.



