La dictadura obliga a marchar por ley a trabajadores del Estado, militares y policías
Los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo impusieron por ley que todo el Estado, incluyendo al Ejército, la Policía, las alcaldías y los gobiernos regionales de Nicaragua participen en las actividades y actos políticos del Frente Sandinista para conmemorar el "El Día del Combatiente" cada 1 de julio.
La medida no solo obliga a los trabajadores del Estado, sino también a los estudiantes de primaria, secundaria y universitarios de centros tanto públicos como privados, así como a los medios de comunicación a participar de las actividades partidarias que impulse del Frente Sandinista desde la Juventud Sandinista.
"El gobierno central, los órganos del Estado, las instituciones públicas, las fuerzas militares y policiales, los centros de educación públicos y privados en todos los niveles, medios de comunicación, los gobiernos municipales y regionales realizarán actividades en unidad con las familias nicaragüenses, las comunidades y la juventud organizada, para celebrar en todo el territorio nacional el 1 de julio "Dia del Combatiente"", establece el artículo 2 de la recién aprobada Ley.
Más noticias | Nicaragua ha recibido 2.181 deportados de Estados Unidos en 19 vuelos
La Ley aprobada este martes con trámite de urgencia por los diputados de la Asamblea Nacional, intenta revivir un decreto aprobado en mayo de 1980 por la Junta de Reconstrucción Nacional para imponer el adoctrinamiento político de los nicaragüenses.
Adoctrinamiento y culto a la personalidad
El decreto 797 establecía que el 9 de septiembre de cada año se conmemoraría el Día Nacional de Combatiente Popular, para recordar los primeros levantamientos insurreccionales de septiembre de 1978, pero a diferencia de la actual legislación no obligaban al culto a la personalidad de los ahora dictadores.
La "Ley que Declara el 1 de Julio como Día del Combatiente", no solo somete a todas las estructuras del Estado al servicio del Frente Sandinista, sino que consolida la filosofía de Estado-Partido. La Ley también exige lealtad y sometimiento a la dictadura.
"Que las y los combatientes nicaragüenses han honrado con firmeza su juramento de defender las conquistas históricas del pueblo y la soberanía nacional, manteniendo inquebrantable lealtad a los principios de la revolución. Son guardianes incansables de la Dignidad Nacional", indica el considerando primero.
Más noticias | Ortega y Murillo acusan a EEUU de persecución fascista y monstruosa contra migrantes en respaldo a Maduro
Agrega que "Nicaragua rinde tributo eterno a la memoria, al legado y al ejemplo vivo de sus combatientes, quienes asumieron, y continúan asumiendo, con valentía la decisión de luchar por la patria, encarnando el amor a la nación y la disposición al sacrificio supremo que definen el espíritu revolucionario".



