La relación del régimen de Ortega con Irán confirma su condición de «enemigo de la humanidad», según Estados Unidos
Una alta funcionaria del Departamento de Estado de Estados Unidos reafirmó este lunes la postura firme de Washington respecto al régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, en una conferencia de prensa previa a la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se celebrará esta semana en Antigua y Barbuda.
La funcionaria reiteró la calificación expresada por el secretario de Estado, Marco Rubio, que define a los regímenes de Nicaragua, Cuba y Venezuela como “enemigos de la humanidad”, no solo por sus violaciones sistemáticas a los derechos humanos y la represión política, sino también por su estrecha alianza con Irán.
Este vínculo con Teherán, principal adversario de Estados Unidos en la crisis en Medio Oriente, amplía la amenaza que representa Ortega más allá de las fronteras nicaragüenses. La diplomática instó a los países de la región a reflexionar “de qué lado van a estar”.
La relación entre Nicaragua e Irán se ha fortalecido en los últimos años a través de acuerdos políticos y estratégicos, lo que para Washington profundiza el aislamiento internacional del régimen y evidencia su perfil autoritario y peligroso.
Los riesgos para Nicaragua
La entrada de Estados Unidos en la guerra entre Irán e Israel, tras el ataque a tres instalaciones nucleares iraníes este fin de semana, ha marcado un punto de inflexión en la geopolítica internacional. En medio de esta escalada militar, Nicaragua, bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha reafirmado su apoyo irrestricto al gobierno de Irán, alineándose abiertamente con uno de los principales enemigos de Washington. Esta decisión coloca al país centroamericano en un escenario de alto riesgo, tanto diplomático como económico y de seguridad.
Para analistas consultados por DESPACHO 505, este posicionamiento va mucho más allá de un gesto ideológico. "Con la guerra desatada y Estados Unidos involucrado directamente, los países que apoyan activamente al régimen iraní pueden pasar a ser considerados parte del conflicto", explica un experto en relaciones internacionales.
Uno de los escenarios más graves, advierten los expertos, sería que el gobierno de Estados Unidos llegue a considerar a Nicaragua como un Estado patrocinador del terrorismo. Esta posibilidad se ve alimentada por las denuncias formuladas desde el año pasado por diplomáticos israelíes en la región, quienes aseguraron en entrevista con DESPACHO 505 que grupos vinculados a Irán, como Hezbollah, operan desde territorio nicaragüense con protección del régimen de Ortega. Las embajadas iraníes en América Latina han sido señaladas como centros de coordinación encubiertos, y Nicaragua, según esas fuentes, no sería la excepción.



