Óscar Arias: “El exilio de doña Violeta representa el verdadero rostro de Daniel Ortega”
El expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, lamentó la muerte en el exilio de la expresidenta nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro, a quien definió como una figura clave en la transición democrática del país en 1990 y una mujer con una capacidad única para sanar heridas profundas tras la guerra civil.
“Doña Violeta era como una madre para el pueblo nicaragüense. Tenía la capacidad de unir a las familias tras una guerra despiadada. Estoy convencido de que fue la única persona que podía derrotar al sandinismo, y así lo hizo”, expresó Arias en declaraciones a medios internacionales.
El exmandatario costarricense fue uno de los principales figuras del Plan de Paz de Esquipulas, firmado en 1987, que obligó al entonces presidente Daniel Ortega a comprometerse con la celebración de elecciones libres, abriendo el camino para la victoria de Chamorro en 1990.
Arias recordó que, en aquel momento, incluso líderes como el español Felipe González daban por invencible al Frente Sandinista. “Yo era posiblemente el único hombre sobre la tierra que estaba seguro de que ella ganaría”, afirmó.
“Se quitó el disfraz de demócrata”
El expresidente centroamericano no solo recordó la valentía política de doña Violeta Barrios de Chamorro, sino que también denunció el contexto en que murió: lejos de su país y separada de su familia por la represión del régimen actual. “Ese exilio de doña Violeta representa el verdadero rostro de Daniel Ortega. Hoy se ha quitado su disfraz de demócrata”, sentenció.
Según Arias, la única razón por la que Ortega perdió el poder en los años 90 fue porque aceptó las condiciones impuestas en su plan de paz: “La única razón por la cual perdió el poder fue porque firmó mi Plan de Paz. En mi plan, las elecciones libres y un sistema democrático eran una precondición para una paz duradera”.
El expresidente recordó también la presión que Ortega recibió desde sus aliados ideológicos. “Fidel Castro le decía: ‘No caigas en la trampa de Óscar Arias. No firmes una cosa como esa que te va a obligar a hacer elecciones. Los revolucionarios no hacemos elecciones’”.
Arias agregó que Ortega no firmó por convicción democrática, sino por cálculo político: “Ortega tenía que escoger entre continuar con la guerra o firmar el Plan de Paz y arriesgarse a hacer elecciones. Por decirlo en una frase, era el mal menor para Ortega. De todas maneras, él estaba seguro de que ganaría, y yo, posiblemente, era el único hombre sobre la tierra que estaba seguro de que doña Violeta ganaría”, recordó.
“Nunca quiso una democracia”
Durante las negociaciones de paz, Arias compartió un tenso intercambio con Ortega que, según él, dejó claro su desprecio por la democracia. “Le dije que no construyera una segunda Cuba, y me respondió que no construiría una segunda Costa Rica. Esa frase lo define. Nunca quiso una democracia”.
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Finalmente, Arias advirtió que Ortega no dejará el poder por voluntad propia, y que su permanencia seguirá alimentando la crisis política, social y humanitaria que enfrenta Nicaragua. “Pero ahora que ha retomado el poder, ya lo estamos viendo con sus verdaderos colores. Él no sabe alejarse de la silla presidencial, como lo hacen los verdaderos demócratas, y ahí se va a quedar”, concluyó el expresidente costarricense.



