Daniel Ortega dio «prueba de vida» en acto de entrega de buses
El dictador Daniel Ortega reapareció este sábado durante el acto de entrega de 100 buses de fabricación China. Su salida de El Carmen fue una prueba de vida, en medio de las filtraciones sobre su recaída de salud, tras ausentarse de la conmemoración del natalicio de Sandino, el máximo héroe sandinista.
El rostro totalmente demacrado, con visible pérdida de peso y su andar más pausado de lo normal, confirmó que el dictador la alerta sobre la crisis de insuficiencia renal asociada al lupus eritematoso sistémico que se dice padece, pero que el régimen maneja como secreto.
Luciendo su eterna chaqueta roja y de gorra de la Policía Orteguista, el dictador reapareció acompañado de Rosario Murillo y el embajador de China en Nicaragua, Chen Xi.
La última aparición pública de Ortega fue el 30 de abril, cuando presidió un acto por el Día del Trabajador en la capital. Desde entonces, se mantuvo completamente ausente del escenario público, incluso en fechas que históricamente encabezaba, como el acto en conmemoración del 130 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino, que estaba previsto que se realizaría el lunes 19 de mayo.
El dictador aprovechó la primera parte de su discurso para atacar a Ucrania la que supuestamente tendría la intención de destruir a la Federación de Rusia, ignorando el hecho de que fue Rusia quien inició la invasión a Ucrania en febrero de 2022. En su intervención, Ortega acusó a la Unión Europea de fomentar el conflicto en Ucrania con el objetivo de debilitar y derrotar a Rusia.
Asimismo, dijo que tanto la Unión Europea como Estados Unidos han aportado miles de millones de dólares para financiar la guerra en Ucrania. "Los europeos se han convertido ahora en promotores de la guerra, y se están organizándose", añadió.
El dictador indicó, sin fundamentos, de que Italia y otros países de la Unión Europea tienen la intención de enviar armas atómicas cerca de las fronteras de Rusia, por "soberbia". Agregó que detrás de este plan está Estados Unidos.
Lamenta sanciones
En su discurso, Ortega se lamentó por las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, de las que dijo no venderse ni rendirse. "Por mucho que nos amanazan y nos sancionan, nosotros somos representantes de Sandino, y ni nos vendemos ni nos rendinmos y seguimos trabajando para la paz", apuntó Ortega.
El dictador reconoció que Nicaragua enfrenta un retroceso en el ámbito social, según, por las política implementadas por los gobiernos liberales, a quienes responsabilizó por la pobreza en Nicaragua.
En el acto participaron un reducido grupo de transportista que se aglutinaron en la avenida Bolivar en las cercanías de Plaza Inter en Managua.



