Oposición: Eliminar la doble nacionalidad a los nicaragüenses es una «acción totalitaria»

La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco de Nicaragua calificó de «acción totalitaria» la reforma a la Constitución Política ordenada por los codictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, que establece que los nicaragüenses «perderán su nacionalidad al adquirir otra».

«La reforma que despoja de la nacionalidad a quienes obtengan otra, es una acción totalitaria», señaló en la red social X esa alianza opositora, cuyos principales dirigentes viven en el exilio tras ser desnacionalizados, expulsados o impedidos de ingresar a Nicaragua por las autoridades.

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Según la Unidad Nacional, esa enmienda constitucional está dirigida «contra los desterrados, exiliados y comunidad de nicaragüenses en el exterior», sean políticos opositores o no.

«Quieren imponer el miedo. No lo lograrán. ¡Somos y seremos siempre nicaragüenses!», sostuvo esa alianza.

Violación a los derechos de los nicaragüenses

Por su lado, el excarcelado político Lester Alemán calificó la reforma constitucional como una «violación a los derechos de los ciudadanos nicaragüenses», y advirtió que, paradójicamente, «podría afectar incluso al círculo más cercano al poder, cuyos familiares también poseen otras nacionalidades».

«Al final no solo afecta a los nicaragüenses, sino que se lleva también en la balastra a su círculo, al anillo de poder cerca de Ortega, donde muchos de ellos salen de Nicaragua a tener a sus hijos para que obtengan otra nacionalidad», dijo Alemán a 100% Noticias.

La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó el pasado viernes una reforma a la Constitución Política que establece que los nicaragüenses de nacimiento perderán su nacionalidad al momento de adquirir otra.

También que los extranjeros pueden ser nacionalizados, previa renuncia a su nacionalidad originaria; y en el caso de los centroamericanos de origen, residentes en Nicaragua, tendrán derecho de optar a la nacionalidad nicaragüense sin renunciar a la suya.

Ciudadanía nicaragüense con fines políticos

Según Ortega y Murillo, «esa medida reafirma que ser nicaragüenses no es un título, sino un acto de entrega a la defensa de la independencia, soberanía y autodeterminación», y «quien elija otra bandera, renuncia voluntariamente a su lugar en la patria de Sandino, única, indivisible y revolucionaria».

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La medida afectará a los nicaragüenses exiliados, opositores o no, que deseen solicitar otra nacionalidad en el país de acogida. Para que esa reforma entre en vigor, tiene que ser aprobada en segunda legislatura, es decir el próximo año.

(Con información de EFE).