Álvarez: Nicaragua debe poder vivir en el marco de una democracia institucionalizada

Monseñor Rolando Álvarez afirma que Nicaragua atraviesa una situación sociopolítica y económica “crítica” con mucha polarización y confrontación. Asegura que la Iglesia, pese a los ataques del régimen, seguirá denunciando las injusticias para poder tener una vida en justicia, paz y democracia.

El obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor RolandoÁlvarez sostiene que la situación de Nicaragua es “crítica” y que como Iglesiaseguirán del lado de las víctimas y denunciando las injusticias para que las futurasgeneraciones puedan vivir en paz, con justicia y progreso, en el marco de unademocracia institucionalizada.

En una entrevista con VaticanNews, el portal de noticias de la Santa Sede, el obispo asegura que comopaís “estamos viviendo una situación sociopolítica y económica crítica. EnNicaragua hay mucha polarización, mucha confrontación. Nosotros como Iglesiaestamos llevando al pueblo una palabra de esperanza para asentar las bases ylos fundamentos de nuestra propia historia”.

Dijo que la Iglesia tiene que ser esperanza de un mejor futuro, “de un país donde las futuras generaciones puedan vivir en paz, con justicia y progreso, en el marco de una democracia institucionalizada”.

LEA MÁS: Monseñor Álvarez llama a la unidad y no esperar que la solución a la crisis venga de afuera

Actualmente en el país no hay independencia de los poderesdel Estado, ya que se encuentran sometidos a los intereses del FrenteSandinista, dirigido por Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes a partir del18 de abril de 2018 desataron una brutal represión contra el pueblo deNicaragua que se alzó en protesta para exigir justicia, democracia y eleccioneslibres y adelantadas.

IGLESIA BAJO ATAQUE

En el marco de esa represión, la Iglesia Católica, dirigidapor los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, ha sido víctima. Campañasde desprestigio, ataques directos a obispos, sacerdotes y templos, así comoespionaje religioso, han sido parte de los actos represivos del régimen.

Ante esta realidad, dice Álvarez, la Iglesia está más unida que nunca porque “hemos logrado con la ayuda del divino Espíritu llevar adelante todo un trabajo de profetismo que implica el anuncio de la esperanza, de ojos abiertos que tiene en cuenta la realidad actual que vivimos, gestionando un mejor mañana y la denuncia de todo lo que sea injusto”.

LEA MÁS: Caravana orteguista irrumpe en Catedral de Matagalpa y vocifera contra la Iglesia

“Si la Iglesia en Nicaragua no estuviera unida, este trabajoprofético, esta labor, misión profética, jamás se podría llevar a cabo, seríataxativa y categóricamente un imposible. También puedo afirmar que la unidad dela Iglesia, la unidad de la Conferencia Episcopal, es en estos momentos lamayor fortaleza que tenemos los obispos en nuestro país”, explicó.