De fanfarrones a charlatanes tilda la dictadura a Costa Rica en «nota diplomática»
La Cancillería de Nicaragua envió este sábado un reclamo a Costa Rica por supuesta intromisión en sus asuntos internos. Bajo ese argumento, Nicaragua se da licencia para dirigirse al vecino país del sur en los peores términos y lanzar graves acusaciones: fanfarrones, charlatanes, envidiosos, farsantes y arrogantes, les dice.
La carta es una protesta por la condena de Costa Rica a las acciones dirigidas contra el diario La Prensa y incluyó un llamado a la administración de Daniel Ortega a respetar la libertad de prensa, como un pilar fundamental de la institucionalidad democrática.
La reacción de Costa Rica ha levantado ampollas en El Carmen, residencia, casa de partido y despacho de Daniel Ortega, que a través de la Cancillería envió una nota oficial en cuyo encabezado se lee «De parlanchines a fanfarrones líbranos Señor».
RECLAMA INTROMISIÓN Y LANZA ACUSACIONES
La misiva justifica que ante la «continua intromisión» de Costa Rica en los asuntos internos de Nicaragua, «en un notorio afán de mostrarse superiores y de menoscabar a sus semejantes como si de súbditos se tratara, recordamos a esa hermana república y a su pueblo, que tanto respeto nos merece, que Nicaragua es soberana, y no es, ni será nunca más, colonia de nadie».
Además, Nicaragua señala al Gobierno de San José de reproducir «los aires pretenciosos de una Europa caducante que también a ellos ven de menos, caen en una facha grandilocuente y ridícula, de la que los co-regionales, con disimulo o sin él, nos reímos abundantemente».
Entre otras cosas, acusa a Costa Rica de supuestas violaciones a los derechos humanos, racismo y abusos contra migrantes nicaragüenses: «Si hay algo más irreal, falaz, fantasioso, ficcional, peliculero, es la supuesta Política de la ‘Suiza’ centroamericana».
Según la dictadura, en suelo costarricense se practica «racismo y extremismo, acosando de manera particular a migrantes y trabajadores nicaragüenses, a quienes avasallan, maltratan y esclavizan, aun sexualmente, usándolos cuando les interesa, para paupérrimos exhibicionismos con estrategias sociales y políticas ‘protectoras’, del diente al labio», dice parte del ofensivo texto enviado al gobierno de Carlos Alvarado.
NO VEN VIGA EN SUS PROPIOS OJOS
Asimismo, Managua cuestiona la autoridad moral del Gobierno costarricense, sus instituciones y/o organismos «fachadistas» para referirse a la situación de Nicaragua. No existe «justificación para tanto alarde y fachentada. Nada ni nadie les ha concedido derechos sobre nosotros, los hermanos, vecinos o no, y nadie les ha facultado a exhibir farsantemente, pretensiones y arrogancias inexplicables», reprochan, «menos cuando no son capaces, por ancianas y antañas vanidades, de ver los humanos defectos, la viga, en sus propios ojos».
Además, acusa de envidias y celos históricos al vecino del Sur y se queja de que en ese país se han creado «organismos de membrete con los que se agitan y buscan apantallar (…) en la furullera y farandulera Costa Rica, no cuentan con respeto», se lee.
COSTA RICA HA SIDO CRÍTICA AL RÉGIMEN DE NICARAGUA
El Gobierno de Costa Rica ha sido un crítico constante de las violaciones a los derechos humanos que ocurren en Nicaragua y por ello en junio pasado interrumpió el nombramiento de Xinia Vargas como embajadora en Managua.
El pasado miércoles, el presidente costarricense afirmó que «en Nicaragua hay una clarísima violación a los derechos humanos, hay detenciones de los opositores y hay persecución política», por lo que Costa Rica seguirá abogando por un proceso electoral democrático y por «la liberación de los presos políticos».
La crisis de Nicaragua que inició en abril de 2018 se ha profundizado de cara a las elecciones generales del próximo 7 de noviembre, en las que Daniel Ortega aspira a su quinto mandato presidencial, cuarto consecutivo, y segundo junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo. Como parte de esto ha desatado una ola de arrestos de 32 figuras de la oposición, y arreciado las acciones para criminalizar y silenciar al periodismo independiente.
La estocada la ha asestado este viernes con la toma del diario La Prensa y el arresto de su gerente general, Juan Lorenzo Holmann Chamorro, decretado este sábado como parte de la investigación por los puestos delitos de lavado de dinero y defraudación fiscal en perjuicio del Estado y la ciudadanía.
Holmann Chamorro es el tercer directivo del Grupo Editorial La Prensa y el cuarto integrante de la familia Chamorro que la dictadura de Ortega-Murillo ha convertido en rehenes políticos en los últimos dos meses.



