
Senadora española Isabel Moreno: “Nicaragua no es propiedad de Ortega, ni patrimonio de Murillo, ni la herencia de sus hijos”
La senadora española Isabel Moreno acusó a Daniel Ortega y Rosario Murillo de haber convertido Nicaragua en una “dictadura con vocación dinástica” y advirtió que las reformas impulsadas por el régimen apuntan a garantizar que la sucesión en el poder quede en manos de la familia.
“Nicaragua no es propiedad de Ortega, no es patrimonio de Murillo ni la herencia de sus hijos. No puede ni debe serlo. Nicaragua es de los nicaragüenses y su futuro deben decidirlo ellos en libertad”, afirmó la senadora del Partido Popular durante una intervención ante la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado español.
Moreno sostuvo que el régimen ha seguido una hoja de ruta para desmantelar las instituciones democráticas, concentrar el poder en Ortega y Murillo y extender la influencia de la familia sobre los negocios y los medios de comunicación
“La creación de la figura inédita de la copresidencia […] fue la que hizo posible la ascensión de Murillo, concentrando el poder en el matrimonio Ortega-Murillo”, señaló.
La senadora vinculó ese proceso con el anuncio de Ortega de que no habrá más elecciones competitivas y con la reforma aprobada en septiembre para excluir opositores y ampliar los mandatos.
“El siguiente paso: garantizar que la sucesión sea familiar mediante una reforma constitucional”, advirtió.
Critica las reformas constitucionales
Para Moreno, Nicaragua está bajo “una dictadura con vocación dinástica y apariencia de constitucionalidad”. “Una dictadura que recoge una Constitución no la convierte en democracia”, sentenció.
Asimismo, la senadora cuestionó las reformas constitucionales, que han permitido el desmantelamiento de las instituciones democráticas para mantenerse en el poder después de haber incluido la figura de copresidencia.
Moreno llamó a los gobiernos democráticos a seguir de cerca la situación de Nicaragua, después que el dictador sandinista ordenara la eliminación de las elecciones democráticas en el país.
«En julio Ortega anunció que no habrían más elecciones competitivas. En septiembre la Asamblea Nacional aprobó unas reformas para excluir a los opositores y ampliar los mandatos presidenciales. El siguiente paso es garantizar que la sucesión sea familiar mediante una reforma constitucional», indicó.



