Brooklyn Rivera al borde de la muerte, conectado a un respirador

El exdiputado y líder indígena miskito, Brooklyn Rivera depende de un ventilador artificial para mantenerse con vida. En la cárcel donde el régimen lo ha mantenido en total aislamiento desde 2023 -cuando la Policía Orteguista lo sacó de su casa en Bilwi- desarrolló un cuadro crítico: neumonía bacteriana, aspergilosis pulmonar, infecciones resistentes, cirrosis hepática y falla multiorgánica, resume el parte médico divulgado este miércoles por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Es la primera vez que el régimen da cuentas sobre la situación del líder indígena. Tampoco brinda explicaciones. A través de medios de propaganda, Rivera fue exhibido en una serie de fotografías que muestran su evidente deterioro de salud.

De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), Brooklyn Rivera fue internado en el Hospital Roberto Huembes tras presentar una crisis respiratoria. Las autoridades indican que el líder indígena permanece conectado a ventilación mecánica y bajo alimentación intravenosa. En las imágenes divulgadas por el régimen aparece acompañado por la exdiputada suplente y exrea política Nancy Elizabeth Enríquez.

En la nota oficial, reportan que Rivera, de 73 años, desde que ingresó al Sistema Penitenciario Nacional el 29 de septiembre de 2023 presentó diversos episodios asociados a enfermedades crónicas y deterioro progresivo de su salud. Pese a su condición, la dictadura decidió mantenerlo en prisión bajo régimen de aislamiento.

En el mismo reporte confirman que Rivera estuvo internado en el Hospital Roberto Huembes de la Policía entre el 30 de septiembre y el 31 de octubre de 2023, donde también fue tratado por «condiciones de larga data». Posteriormente -admiten-fue trasladado al penal de Tipitapa, donde supuestamente recibía atención médica permanente, medicación y chequeos cotidianos.

Según la dictadura, el líder indígena habría recibido visitas quincenales de su hijo, Wailandin Rivera Solórzano; pero su hija Tininiska Rivera, ha denunciado sistemáticamente que el exdiputado ha permanecido en condición de desaparecido.

Minsa revela venganza de la dictadura

De acuerdo con la nota de prensa del Ministerio de Salud, el líder miskito había sido diagnosticado por médicos del hospital Fernando Vélez Paiz por una neumonía bacteriana causada por bacteria en la piel, neumonía pulmonar por inhalación de esporas del hongo, derrame pleural bilateral y posteriormente una infección por bacteria ambiental asociada a infecciones hospitalarias resistentes a antibióticos.

«Los estudios de laboratorio y tomografía de tórax, corroboran el diagnóstico de proceso infeccioso pulmonar de origen bacteriano (neumonía por Klebsiella pneumoniae) y fúngico (aspergilosis pulmonar), además de derrame pleural bilateral, indicándose tratamiento específico para cada germen», indica el Minsa.

La dictadura admitió que «su condición actual es delicada, con ventilación mecánica a través de traqueotomía y alimentación intravenosa; (porque) presenta falla de múltiples órganos, hígado cirrótico e infección pulmonar activa causada por bacterias resistentes», dice el informe. 

Repiten con Brooklyn Rivera el mismo guión aplicado a Humberto Ortega

En la nota, el régimen confiesa que Brooklyn Rivera sufría problemas de salud delicados desde marzo del año pasado. Revela información sobre él hasta ahora, cuando el histórico líder indígena miskito ya se encuentra en estado crítico: conectado a ventilación mecánica, bajo alimentación intravenosa y con un diagnóstico de falla multiorgánica e infecciones pulmonares resistentes.

Durante más de dos años, Ortega y Murillo mantuvieron bajo absoluto hermetismo el estado en que se encontraba el fundador del partido indígena Yatama. En ese tiempo, familiares, organizaciones indígenas y defensores de derechos humanos denunciaron su desaparición forzada y reclamaron sin éxito pruebas de vida e información médica independiente alertando sobre el riesgo para su vida que representaba el encierro carcelario debido a sus padecimientos de salud.

La difusión de las imágenes de Rivera hospitalizado así como e parte médico que retrata una cuadro casi irreversible recuerda al caso del general en retiro Humberto Ortega. También entonces el régimen guardó silencio durante meses sobre su condición, restringió el acceso a información y solo admitió públicamente el deterioro físico cuando el exjefe del Ejército y hermano de Daniel Ortega ya mostraba signos críticos.