Panamá plantea una regularización de nicaragüenses por la crisis bajo la dictadura de Ortega y Murillo
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó que está dispuesto a estudiar un proceso de regularización para los nicaragüenses que enfrentan dificultades para obtener pasaportes y documentos en su embajada y la "especial situación" que atraviesa el país bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
"No tengo conocimiento a ciencia cierta de cuán grande puede ser la crisis para documentar ciudadanos nicaragüenses. No lo sé. No me lo han planteado tampoco como algo grave. Sin embargo, estaría dispuesto a valorar lo que corresponda para poder ayudar a esas personas", dijo el presidente panameño.
Mulino indicó que los nicaraguenses son personas que están en Panamá desde "hace buen rato" y que podrían tener "un estatus", dada la "situación especial que vive ese país de Centroamérica".
El presidente comparó la supuesta dificultad de los migrantes nicaragüenses para tramitar sus pasaportes con la de los venezolanos.
"Lo que usted dice de la documentación, no lo dudo. Así pasó con Venezuela. Simplemente el que iba a pedir un récord policial o a hacer una solicitud de reporte, ya era considerado enemigo del Estado, no se la daban y lo hostigaban, etcétera. Igual, entiendo, está pasando allá".
Bloqueos para obtener documentos
La dictadura de Nicaragua no renueva pasaportes a periodistas, activistas de derechos humanos, religiosos y dirigentes opositores que lo tengan vencido. Tampoco apostilla documentos para presentar a terceros países, según denuncias recogidas por organizaciones internacionales.
También ha despojado de la nacionalidad a centenares de nicaragüenses opositores al Gobierno.
Hasta marzo de este año, 12.501 nicaragüenses entraron legalmente a Panamá por puntos de control, 844 obtuvieron su residencia legal en el país, 172 fueron detenidos por estar en situación irregular y 69 expulsados, según cifras del Servicio Nacional de Migración. No hay cifras de aquellos sin estatus migratorio regular.
El presidente panameño mantiene una tensa relación con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, llegando a calificar a Nicaragua en diciembre de 2024 como un país "que no tiene ni Dios ni Ley" y no respeta el derecho internacional.
Mulino dio esas polémicas declaraciones mientras el exmandatario Ricardo Martinelli (2009- 2014), su padrino político y al que tras una inhabilitación sustituyó in extremis en las elecciones de 2024, estaba refugiado en la embajada de Nicaragua en Panamá después de una condena en su contra por corrupción.
(Con información de EFE).



