La presidenta del BCIE visitó Nicaragua sin anuncio oficial
La presidenta ejecutiva del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gisela Sánchez Maroto, llegó a Nicaragua en una visita oficial que no fue anticipada.
La agenda desarrollada las últimas 24 horas incluyó reuniones con Laureano Ortega Murillo, directivos del Banco Central y del Ministerio de Hacienda de Nicaragua, así como con funcionarios de otras entidades financieras del Estado, informó la codictadora Rosario Murillo.
Sánchez Maroto llegó a Nicaragua el lunes, pero el anuncio lo hizo Murillo cuando -según lo dicho por la sancionada funcionaria- ya se ha marchado del país. "Queremos saludar la visita de la Presidenta del BCIE. Está visitando todos los países centroamericanos y ha estado en nuestra Nicaragua entre ayer y hoy", dijo.
Tras su elección Sánchez había afirmado que implementaría una serie de cambios en la política de financiamiento a los proyectos y programas de Nicaragua, y que implementaría un mayor control sobre el uso de los recursos. Incluso declaró en una entrevista con el medio Redacción Regional que pondría "frenos" a los fondos solicitados por Nicaragua y El Salvador, porque su objetivo era diversificar la cartera de préstamos a otros países, algo sobre lo que luego se retractó.
Este martes, Murillo se refirió a la alto cargo de la entidad regional como "hermana Gisela" y aseguró que durante su estancia en el país recibió "informaciones que ha solicitado" sin precisar detalles.
El Banco Centroamericano de Integración Económica es una de las pocas entidades financieras internacionales que brindan financiamiento al régimen, a pesar de las múltiples denuncias de organismos locales e internacionales sobre violaciones a los derechos humanos en el país por parte del régimen.
Opositores nicaragüenses han cuestionado en reiteradas ocasiones que el dinero proveniente del BCIE para financiar distintos proyectos en el país, es utilizado para sostener la represión policial contra la ciudadanía.
BCIE financió represión de 2018 en Nicaragua
En agosto de 2024, una investigación de The Washington Post reveló que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) mantuvo financiamiento al régimen nicaragüense en los años siguientes a la crisis iniciada en 2018, en medio de denuncias internacionales por graves violaciones a los derechos humanos. El reportaje documentó que parte de esos recursos fueron destinados a la Policía, señalada como principal ejecutora de la represión.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) documentó al menos 355 personas fallecidas entre abril y julio de 2018 en el contexto de la represión. Según su informe, muchas de las víctimas murieron por el uso de armas de fuego y en operativos en los que participaron agentes estatales y grupos parapoliciales.
La investigación señala que esta entidad, entonces dirigida por Dante Mossi- otorgó préstamos por 2,650 millones de dólares al Estado nicaragüense entre 2018 y 2022, periodo que coincidió con denuncias internacionales por la represión contra opositores y medios de comunicación independientes.
Congresistas estadounidenses piden frenar préstamos
En marzo de 2023, legisladores estadounidenses, incluidos presidentes de comités de Relaciones Exteriores del Congreso, expresaron preocupación por el financiamiento del BCIE a Nicaragua y pidieron a países miembros del banco que no respaldaran préstamos que pudieran beneficiar al régimen de Daniel Ortega.
Los congresistas solicitaron en ese momento a los gobernantes de estas naciones, fundadores del BCIE, que Daniel Ortega y Rosario Murillo no estaban dispuestos a permitir una apertura política, “será imperativo que su gobierno use su voz y voto para suspender la financiación de su régimen criminal”, decía parte de las cartas enviadas a los presidentes centroamericanos.



