El régimen impide celebración de Misa Crismal en cuatro diócesis

La dictadura acusó de "mentirosas" las denuncias de representantes de Estados Unidos sobre restricciones a la libertad religiosa durante la Semana Santa en Nicaragua, mientras cientos de celebraciones han quedado confinadas dentro de los templos. Entre los casos más extremos, este Jueves Santo cuatro diócesis se quedan sin Misa Crismal, una de las celebraciones más solemnes para los sacerdotes en la que renuevan sus promesas de fe y expresan la unidad del clero.

La cancelación de la ceremonia se ha confirmado en Estelí, Jinotega, Siuna y Matagalpa y no está asociada a razones pastorales, aseguran fuentes cercanas a la Iglesia católica ya que a excepción de Estelí, todas están a cargo de obispos que padecieron cárcel Nicaragua para luego ser desterrados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

En el caso de la diócesis de Estelí, los sacerdotes tampoco podrán celebrar este momento especial, ya que desde el 6 de julio de 2021 la sede episcopal se encuentra vacante, luego de que el papa Francisco aceptara la renuncia de monseñor Juan Abelardo Mata, quien además fungía como secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).

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Como es tradición en la Iglesia Católica, la Misa Crismal se celebra la mañana del Jueves Santo, cuando el obispo se reúne con su clero en la catedral para bendecir los óleos de los catecúmenos y de los enfermos, y consagrar el Santo Crisma, reservado exclusivamente para el obispo de la diócesis.

A diferencia de otras diócesis donde sí se celebrará esta liturgia, en aquellas donde los obispos están impedidos, los sacerdotes tampoco renovarán sus promesas ni jurarán obediencia a su pastor.

Un sacerdote nicaragüense, perteneciente a una de las diócesis afectadas, explicó a DESPACHO 505 que, por cuarto año consecutivo, su diócesis no contará con los óleos necesarios para administrar los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Unción de los Enfermos, lo que complica el trabajo pastoral.

"La situación está bien complicada en estas diócesis, porque el sacerdote que está a cargo puede celebrar una misa para bendecir el óleo de los catecúmenos y el de los enfermos, pero no puede preparar ni consagrar el Santo Crisma, ya que esto está reservado exclusivamente al obispo, como cabeza visible de la diócesis. Tampoco se le puede jurar obediencia", explicó el sacerdote, quien pidió anonimato.

A pesar de la abundante evidencia sobre las restricciones a la libertad religiosa y el reforzamiento de la vigilancia en las parroquias donde las expresiones de fe en esta época a duras penas se celebran intramuros, el régimen emitió a última hora de este miércoles un pronunciamiento en el que negó que esté limitando las celebraciones católicas durante la Semana Santa y calificó de "falsas" y "malintencionadas" las denuncias de funcionarios de Estados Unidos y de voces que han alertado sobre estas restricciones.

También acusó a quienes señalan el deterioro de la libertad religiosa de promover una "campaña de desinformación", en un contexto en el que las limitaciones a las expresiones de fe se han profundizado como parte de la ofensiva del régimen contra la Iglesia católica, tras su respaldo a las demandas de libertad, justicia y democracia y sus denuncias de graves violaciones a los derechos humanos.

¿Cuál es la importancia de los óleos?

Los óleos son presentados en procesión durante la Misa Crismal. El obispo los recibe, bendice y, en el caso del Santo Crisma, lo prepara con bálsamo y lo consagra.

El Santo Crisma se utiliza en los sacramentos del Bautismo y la Confirmación. Su aroma simboliza la "fragancia de Cristo". También se emplea para ungir las manos de los sacerdotes recién ordenados y para consagrar altares e iglesias.

"El Derecho Canónico establece que, en ausencia de un obispo —ya sea por sede vacante o por fuerza mayor—, otra diócesis puede suministrar el Santo Crisma y los óleos. Sin embargo, actualmente es muy difícil que esto ocurra, porque implicaría abastecer a cada sacerdote", explicó otra fuente.

Óleo de los enfermos

Tradicionalmente, este óleo es bendecido por el obispo durante la Misa Crismal. No obstante, el Derecho Canónico permite que, en casos de necesidad o urgencia, un sacerdote pueda bendecirlo, especialmente cuando no hay acceso al óleo previamente bendecido.

"Este óleo está ligado al sacramento de la Unción de los Enfermos, que suele administrarse en situaciones urgentes, como enfermedad grave o peligro de muerte. La Iglesia prioriza que el enfermo reciba la gracia del sacramento", añade el sacerdote.

La Unción de los Enfermos es un sacramento de la Iglesia católica destinado a ofrecer consuelo espiritual, fortaleza y, si es voluntad de Dios, la curación física a quienes sufren una enfermedad grave o se encuentran en peligro de muerte. Es una de las llamadas “siete unciones” y destaca por su valor pastoral y su vínculo con la misericordia divina.

A diferencia del óleo de los enfermos, su bendición está reservada únicamente al obispo. Se utiliza para ungir a quienes se preparan para recibir el Bautismo.

"No existe facultad para que los sacerdotes lo bendigan, ni siquiera en casos de urgencia. Sin embargo, si no se dispone de este óleo, el Bautismo puede celebrarse", explicó el religioso desde el exilio.

Tampoco se dispone del aceiote para la unción de los catecúmenos. Un catecúmeno es la persona que se está preparando para recibir el Bautismo, especialmente en el caso de adultos que están en proceso de formación en la fe cristiana (catecumenado). La unción también tiene un sentido de liberación y defensa espiritual: "prepara a la persona para renunciar a Satanás y también simboliza que Dios la protege en su camino".

De acuerdo con un sacerdote de la Arquidiócesis de Managua, en los últimos cuatro años la Iglesia Católica ha enfrentado dificultades para importar estos aceites, lo que ha obligado a reducir su uso.

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"Se nos ha orientado utilizar lo mínimo necesario al administrar los sacramentos y evitar desperdiciarlos. Incluso, en tono de broma, se ha dicho que podríamos enfrentar escasez. Si eso ocurre, la Iglesia siempre encontrará una solución", comentó un sacerdote que continúa dentro del país.

El sacerdote añadió que una de las medidas adoptadas es resguardar las nuevas remesas de aceite, para evitar quedarse sin óleos al momento de administrar los sacramentos.