BCN reporta estabilidad, pero persisten brechas económica en Nicaragua
El Banco Central de Nicaragua (BCN) presentó este martes su informe de gestión 2025 en el que asegura que la economía mantuvo un crecimiento sostenido motivado por el consumo interno, la Inversión Extranjera Directa (IED), y la exportación de diferentes productos.
En su informe, el BCN destacó que la inflación fue estable y baja, el tipo de cambio se mantuvo al 0% y las reservas internacionales llegaron a sus máximos históricos con 8.324,8 millones de dólares. Sin embargo, el informe no refleja la realidad de miles de familias nicaragüenses que vieron sus ingresos mermados por el incremento de los productos de canasta básica que superó los 20 mil 800 córdobas, en un país donde el salario mínimo osciló entre 5,950 y 13,300 córdobas.
El crecimiento económico en Nicaragua, según el BCN, estuvo impulsada por las remesas internacionales que incentivaron el consumo interno, así como el dinamismo de sectores como comercio, construcción y servicios. Aunque la inflación se mantuvo baja, consumidores y pequeños comerciantes reportaron un aumento persistente en el precio de los alimentos, transporte y servicios básicos.
El relación al mercado laboral, el BCN asegura que fue estable. Si bien el desempleo abierto es bajo, gran parte de la población sigue dependiendo de empleos informales, con ingresos precarios y sin acceso a seguridad social. Para muchos trabajadores, la estabilidad que describen los indicadores no se traduce en mejores condiciones de vida.
A esto se suma una economía que, según expertos, depende en gran medida de factores externos. El propio informe reconoce el peso de las exportaciones, la inversión extranjera y los flujos de divisas. Esta dependencia deja al país expuesto a cambios en el entorno internacional, limitando la solidez del crecimiento interno.
Expertos advierten que la decisión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de mantener una política cambiaria al 0%, podría generar una rigidez económica y afectar la competitividad de las exportaciones en el mediano plazo.
En paralelo, la reducción de la tasa de referencia monetaria hasta el 6% no ha tenido un impacto uniforme en la economía real; ya que, mientras el sistema financiero muestra liquidez y crecimiento, este dinamismo no necesariamente llega a los sectores más vulnerables.
El Banco Central subrayó que estos resultados han sido posibles gracias a la implementación de políticas macroeconómicas orientadas a preservar la estabilidad y fomentar el crecimiento, en un entorno internacional todavía marcado por incertidumbre.
De cara a 2026, la institución prevé la continuidad de condiciones macroeconómicas estables, con crecimiento sostenido, inflación controlada y un entorno financiero favorable.



