Juigalpa sin agua: crisis se agrava y crecen denuncias por daños en tuberías ligados a propiedades sandinistas
Juigalpa enfrenta una crisis aguda de desabastecimiento de agua potable que mantiene a barrios enteros sin suministro durante semanas. La situación ocurre en medio de denuncias de pobladores que señalan daños en la red de tuberías asociados a trabajos realizados en propiedades vinculadas a simpatizantes del oficialismo.
El colapso del servicio se ha intensificado en las últimas semanas, afectando con mayor fuerza a sectores de las zonas altas del casco urbano como Tamanes, Loma Linda y Héctor Ugarte, donde el agua no llega desde hace más de tres semanas. En varios de estos puntos, el abastecimiento mediante cisternas tampoco ha sido constante.
“Aunque en algunos barrios distribuyen agua en pipas, como en Padre Miguel, no cubren todas las viviendas. En sectores como Las Torres y Che Guevara, ni siquiera han llegado”, denunció una pobladora.
La crisis también impacta a comunidades como La Tonga y 30 de Mayo, donde las familias han tenido que alterar sus rutinas para intentar recolectar agua durante la madrugada. “A veces nos desvelamos por gusto, porque el agua no llega”, relató un residente.
En medio de la escasez, habitantes señalan que parte de los daños en la red de distribución se originan en intervenciones realizadas en terrenos ubicados en la ruta hacia Puerto Díaz. Según denuncian, personas afines al sandinismo han adquirido propiedades con potencial ganadero, agrícola y turístico, y los trabajos en esas áreas habrían afectado las tuberías.
“Han comprado tierras y, al hacer trabajos en esas propiedades, han dañado las tuberías”, afirmó un poblador bajo condición de anonimato.
Estas versiones contrastan con la explicación oficial de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (ENACAL), que atribuye el desabastecimiento a factores como los cortes de energía eléctrica —responsabilidad de la distribuidora Dinorte-Dissur— y a la actividad minera en la zona, señalada como causa de fugas en las líneas de conducción.
No obstante, los propios comunicados de la institución evidencian problemas estructurales al reconocer constantes rupturas en la red, lo que apunta a deficiencias en la calidad de los materiales o en el mantenimiento del sistema.
La gravedad de la crisis contrasta con la magnitud de la inversión realizada. Desde 2011, Juigalpa se abastece de agua captada del lago Cocibolca a través de un proyecto valorado en 33 millones de dólares, financiado por Corea del Sur, con una contrapartida estatal de 5.4 millones. La obra incluyó una planta potabilizadora, 26 kilómetros de tuberías y estaciones de bombeo desde Puerto Díaz hasta la ciudad.
LEA: Encargado de negocios de EE.UU. visita Matagalpa y sostiene encuentros con líderes locales
Pese a ello, el sistema muestra signos de deterioro y vulnerabilidad, mientras la población continúa enfrentando una crisis cotidiana sin respuestas efectivas.
A nivel comunitario, el malestar crece. Habitantes aseguran que han canalizado sus denuncias a través de estructuras territoriales como las Unidades de Victoria Electoral (UVE), sin que hasta ahora se traduzcan en soluciones concretas.
La combinación de fallas técnicas, explicaciones oficiales y denuncias de afectaciones vinculadas a intervenciones en propiedades privadas coloca bajo escrutinio la gestión del sistema hídrico en Juigalpa, en medio de una crisis que sigue agravándose.



