La dictadura solo tiene un camino: rendir cuentas, urgen presión internacional

Para el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no existe otra salida que rendir cuentas, advirtió el Colectivo Nicaragua Nunca Más en el marco del Día Internacional del Derecho a la Verdad frente a violaciones graves de derechos humanos y de la dignidad de las víctimas.

La lista de cuentas pendientes es extensa, pero el organismo puso énfasis en asuntos urgentes: las desapariciones forzadas de presos políticos, las confiscaciones, el destierro, el despojo de la nacionalidad y la represión transnacional.

Ante este escenario, pidió a la comunidad internacional que “no sea indiferente” frente a un régimen que mantiene una política sistemática de persecución, desapariciones forzadas, apatridia y exilio.

En ese contexto, el Colectivo denunció la situación de nueve reos de conciencia que permanecen en desaparición forzada. La organización recordó que el acceso a la verdad es un derecho de las víctimas, sus familiares y de toda la sociedad, y lo definió como un elemento “indispensable para alcanzar justicia, reparación y garantías de no repetición”.

“En Nicaragua, la verdad ha sido negada de manera sistemática a través del silencio oficial, la manipulación institucional, la impunidad y una maquinaria de propaganda y desinformación orientada a ocultar la gravedad de los crímenes cometidos desde abril de 2018”, señaló.

Hasta febrero, el Mecanismo de Reconocimiento para Personas Presas Políticas documentó 46 casos de reos de conciencia, de los cuales nueve permanecen en paradero desconocido. Según la organización, tras sus arrestos se ha ocultado a sus familiares información sobre su ubicación y situación legal.

Entre sus demandas, el colectivo exige la liberación inmediata e incondicional de todos los reos de conciencia, el cese de la persecución contra periodistas, defensores de derechos humanos y personas exiliadas, así como la restitución de la nacionalidad y los bienes confiscados.

También reclama la derogación de las leyes represivas y la apertura de investigaciones independientes que permitan establecer responsabilidades y sancionar a los implicados, además de garantizar condiciones seguras para el retorno de los exiliados.

El organismo advirtió que el régimen ha intentado imponer una narrativa oficial mediante leyes y estructuras que blindan a los responsables de represión, tortura y persecución política. Sin embargo, sostiene que esa versión es desmentida por testimonios de víctimas, documentación de organizaciones de derechos humanos y reportes internacionales.

“El país no tendrá reconciliación sin verdad ni libertad sin justicia”, sostuvo.

Asimismo, denunció que en Nicaragua continúan las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, los juicios sin garantías, la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como la vigilancia, el hostigamiento y las represalias contra quienes piensan distinto o exigen justicia.

“También persiste la persecución contra familiares de personas opositoras, defensoras de derechos humanos, periodistas, feministas, integrantes de pueblos indígenas, líderes religiosos, campesinos, estudiantes y personas exiliadas”, añadió.

Eurodiputado exige garantías para preso político

El eurodiputado español Antonio López-Istúriz White, del Partido Popular (PP), exigió a Daniel Ortega y Rosario Murillo garantizar la integridad física del exmilitar Eddie González Valdivia, arrestado de forma violenta el 14 de julio de 2024 en su vivienda, en Estelí.

González es hermano de la periodista Nohelia González Valdivia, quien sufrió detención temporal y posteriormente expulsada hacia Estados Unidos en julio de 2024. Tras denunciar ese hecho, el exmilitar fue capturado por agentes policiales y civiles.

En un video difundido en redes sociales, el europarlamentario afirmó que González “permanece privado de libertad en condiciones que generan profunda inquietud”.

Durante su arresto, el exmilitar fue golpeado por policías y paramilitares. En el operativo, que fue grabado y difundido, se produjo un intercambio de disparos entre González y los agentes.

López-Istúriz también expresó preocupación por su estado de salud. Según denunció, fue detenido sin orden judicial y permanece incomunicado, lo que genera dudas sobre su condición física.

Tras su detención, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares al considerar que se encuentra en riesgo de sufrir daños irreparables. Como la mayoría de presos políticos, González Valdivia permanece en el Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro, en Managua.