El poder minero chino en Nicaragua: 71 concesiones y más de un millón de hectáreas
Más de un millón de hectáreas del territorio nicaragüense están en poder del capital chino bajo concesiones mineras. Se trata de una reconfiguraron del mapa minero nacional que se consolidó tras una serie de reformas legales impulsadas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo que flexibilizaron controles ambientales y ampliaron las áreas disponibles para la explotación extractiva.
Un análisis de Fundación del Río documenta que 15 compañías de capital chino controlan al menos 71 lotes mineros que abarcan 1,013,225 hectáreas, equivalentes al 8.5% del territorio nicaragüense, lo que representa uno de los mayores procesos de expansión minera registrados en Nicaragua en las últimas décadas.
El estudio también advierte que varias de estas concesiones se ubican en territorios indígenas y zonas ambientalmente sensibles, incluyendo áreas cercanas o dentro de reservas naturales de alto valor ecológico.
El estudio señala que estas compañías han desplazado progresivamente a inversionistas tradicionales del sector, principalmente de Canadá, Colombia y Reino Unido, que durante décadas dominaron la explotación minera en Nicaragua.
La expansión no ocurrió de forma aislada. La expansión del capital chino en el sector extractivo despuntó con el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y China tras el restablecimiento de vínculos oficiales en 2021.
La ruta del acelerado reparto de concesiones a empresas chinas estuvo acompañado por una serie de reformas legales que redujeron controles ambientales y facilitaron la aprobación de proyectos extractivos.
La ruta legal que entregó la minería a los chinos
Entre 2021 y 2025 el régimen promovió cambios normativos que transformaron las condiciones para la explotación minera en Nicaragua.
Las reformas incluyeron modificaciones a la Ley Especial sobre Exploración y Explotación de Minas, cambios en la normativa ambiental y la eliminación de varios mecanismos de control público sobre proyectos extractivos. El boletín sostiene que estos cambios redujeron los requisitos para evaluaciones ambientales y limitaron los espacios de consulta pública en decisiones relacionadas con concesiones mineras.
El estudio también señala que varias de estas reformas permitieron la apertura de territorios que anteriormente estaban sujetos a restricciones ambientales o territoriales, ampliando significativamente las áreas disponibles para la actividad minera.
Concesiones en áreas protegidas
Entre los hallazgos más sensibles del informe se encuentra la presencia de concesiones mineras dentro de zonas ambientalmente protegidas.
Fundación del Río documenta la existencia de concesiones vinculadas a empresas chinas dentro de la Reserva Biológica Indio Maíz y al menos una dentro del Refugio de Vida Silvestre Río San Juan, dos áreas consideradas estratégicas para la conservación de biodiversidad en Nicaragua.
La presencia de proyectos extractivos en estos territorios plantea cuestionamientos sobre el cumplimiento de las normas ambientales y de conservación, especialmente en zonas que históricamente han estado sujetas a regímenes de protección especial.
Impacto en territorios indígenas y afrodescendientes
El análisis también identifica que al menos 29 concesiones mineras vinculadas a capital chino se superponen con territorios indígenas y afrodescendientes en la Costa Caribe y otras regiones del país.
Según el documento, varias de estas concesiones habrían sido otorgadas sin procesos de consulta previa con las comunidades que habitan esos territorios, un requisito establecido en instrumentos internacionales sobre derechos de los pueblos indígenas.
Líderes comunitarios citados en el informe señalan que en algunos casos las comunidades desconocen incluso la existencia de concesiones en sus territorios.
Expansión minera y tensiones regionales
El crecimiento de la minería también ha comenzado a generar preocupaciones en países vecinos. El informe advierte que la expansión de concesiones en zonas cercanas a fronteras y cuencas compartidas podría tener impactos ambientales transfronterizos, particularmente en ecosistemas que conectan Nicaragua con Costa Rica y Honduras.
Entre los riesgos señalados se encuentran la contaminación de ríos compartidos, el uso de sustancias tóxicas en minería artesanal vinculada al sector y la presión sobre reservas naturales que forman parte de corredores biológicos regionales.
Un nuevo mapa del poder minero
La presencia de empresas chinas en el sector extractivo nicaragüense refleja un cambio en la geografía económica del país.
El análisis sostiene que el avance de estas compañías coincide con el fortalecimiento de la relación política y económica entre el gobierno de Nicaragua y China en los últimos años, particularmente después del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países en 2021.
En ese contexto, la minería se ha convertido en uno de los sectores donde la presencia de capital chino crece con mayor rapidez, consolidando un nuevo mapa de control territorial en una de las industrias estratégicas del país.



