Empresa de familiar de Rosario Murillo detrás del negocio de comida para paramilitares

Una empresa propiedad de un familiar de la codictadora Rosario Murillo aparece como la principal proveedora de alimentos a grupos paramilitares en Nicaragua durante la represión del 2018, que se financió con fondos públicos desviados de los presupuestos de instituciones del Estado y alcaldías, según el último informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas. 

Solo en los dos primeros meses de la represión en 2018, fueron desviados más de cinco millones de dólares para los operativos que se saldaron con decenas de muertos. La familia Murillo se benefició de esos recursos, según la investigación.

En 2018, las autoridades de varios municipios utilizaron fondos de sus presupuestos anuales, incluidos los destinados a asistencia social, para cubrir el pago de viáticos, alimentación, transporte, combustible y otros gastos de grupos armados progubernamentales. 

"El Grupo ha identificado a una empresa de catering, propiedad de un familiar de la señora Murillo, como el principal proveedor de comidas", revela el informe.

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Para esta nueva entrega, enfocada en el financiamiento de la represión, el Grupo de Expertos basa estos hallazgos en testimonios de funcionarios públicos y la revisión de más de 1.700 documentos, incluyendo nóminas, correos electrónicos y registros presupuestarios.

Empresas de sandinistas y testaferros beneficiados

El informe revela cómo se extraen recursos de las arcas del Estado para fines represivos: se ordenó a instituciones y municipalidades desviar porciones de sus presupuestos, específicamente de partidas destinadas a bonos económicos y asistencia social, debido a que eran fáciles de malversar.

El FSLN agrupa instituciones estatales en "carteras temáticas" dirigidas por miembros veteranos del partido. Estas carteras utilizan empresas vinculadas al FSLN y testaferros para emitir cotizaciones infladas por servicios inexistentes, dando una apariencia de legalidad al robo de fondos.

Este modelo de corrupción y malversación de fondos es liderado por Rosario Murillo, el secretario de organización del FSLN, Fidel Moreno y Guiomar Irías, quien fuera presidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom).