El Mitrab incumple la Ley del Salario Mínimo al no convocar negociación: el régimen se encamina a un ajuste por «decretazo»
A menos de tres semanas de que venza la tabla salarial vigente, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no solo mantiene en la incertidumbre a los trabajadores, sino que ha entrado en una fase de incumplimiento de la Ley 625, Ley del Salario Mínimo. Al no haber convocado aún a la Comisión Nacional, el Ministerio del Trabajo (Mitrab) está ignorando los procedimientos legales que rigen la fijación del sueldo básico en Nicaragua.
La Ley del Salario Mínimo es clara. Según la ley que regula el funcionamiento de la Comisión Nacional del Salario Mínimo, la omisión del Mitrab no es un simple descuido administrativo: “La no convocatoria de la Comisión Nacional de Salario Mínimo acarreará responsabilidades administrativas al Ministro del Trabajo”, indica el artículo 4.
Pese a esta advertencia legal, la administración de la ministra asignada ha guardado silencio, rompiendo con el ciclo histórico de negociaciones que suelen instalarse en la primera quincena de enero. En 2025, el proceso inició el 9 de enero; este 2026, el retraso ya suma un mes, lo que apunta a una imposición unilateral que ignora el tripartismo que la ley exige.
Una mesa sin equilibrio legal
El artículo 7 de la misma ley establece que, para que cualquier ajuste tenga validez legal, la resolución debe ser firmada por un representante de los trabajadores, uno de los empleadores y el Ministro del Trabajo.
Sin embargo, tras la cancelación de la personería jurídica del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la persecución contra el sector empresarial independiente, la figura del "representante de los empleadores" ha quedado reducida a fichas afines al oficialismo.
Para el economista Juan Sebastián Chamorro, el escenario es de control absoluto: “Es muy probable que haya reajuste salarial porque este también es un asunto político para ellos mismos. El hecho de que no haya convocatoria no significa que lo vayan a dejar congelado, pero será determinado directamente por el régimen”.
El impacto en el bolsillo de los trabajadores
Mientras el Mitrab incumple la ley, los trabajadores enfrentan el cierre de un ciclo económico asfixiante. La canasta básica cerró 2025 con un valor de C$ 20,821 un aumento de más de 500 córdobas respecto al año anterior.
El salario mínimo promedio actual (C$8,930) apenas cubre el 42% de las necesidades básicas.
Según el Inide, solo para comprar los 14 productos alimenticios básicos se requieren C$14,817, una cifra que casi duplica lo que gana un trabajador promedio en sectores como el agropecuario o la pequeña industria.
Si para el 1 de marzo no existe una nueva tabla salarial —que legalmente requiere de discusiones que ya deberían haber iniciado—, el régimen estaría forzando una prórroga de hecho o un ajuste por decreto, profundizando la precariedad de miles de familias que dependen de este ingreso mínimo para sobrevivir.



