La “madre de abril” Yadira Córdoba podría obtener asilo en EEUU tras frustrarse su tercera deportación

La situación de la madre de abril Yadira Córdoba, quien enfrenta una orden de deportación en Estados Unidos, podría dar un giro favorable tras tres intentos fallidos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por enviarla a Nicaragua y Honduras. Según fuentes cercanas a su caso, Córdoba podría beneficiarse ahora de un parole humanitario e incluso optar al asilo.

El abogado Pablo Cuevas de la Defensoría Nicaragüense de Derechos Humanos (DNDH), integrante del equipo asesor e Córdoba y su familia, explicó a DESPACHO 505 que reabrirán su caso tras el segundo rechazo del gobierno de Honduras a recibirla, lo que imposibilita la ejecución de la deportación.

Yadira Córdoba fue forzada al exilio tras denunciar el asesinato de su hijo Orlando, de 15 años, ocurrido el 30 de mayo de 2018 en el contexto de las protestas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Tras huir de Nicaragua, solicitó asilo en Estados Unidos en 2023, en medio de la persecución que enfrentaba por su activismo y su denuncia del crimen de su hijo y de cientos de jóvenes.

En agosto de 2025, fue detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Texas, Estados Unidos. Un mes después, un juez de inmigración le negó el refugio y quedó detenida, a esperas de ser deportada, en un primer momento a Honduras y luego a Nicaragua, pero ambos países se negaron a recibirla.

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Deportación ha sido imposible

El 5 de enero de este 2026, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) programó un tercer intento de deportación de Córdoba a Honduras. Para entonces, el abogado Cuevas ya había coordinado con representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en ese país, con el objetivo de que la recibieran y gestionaran posteriormente su traslado a España en condición de refugiada. Sin embargo, el gobierno hondureño volvió a rechazar su ingreso.

“Hay una situación de que es imposible prácticamente su deportación, eso nos da el derecho de solicitar el parole humanitario ante DHS (Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU.) de Washington”, explica el abogado.

La otra opción que tienen es reabrir el caso y nuevamente solicitar el asilo a través de una “moción de reapertura”. Según el defensor, Córdoba tiene derecho a hacerlo tras comprobarse que su deportación es inaplicable y deja sin efecto, incluso el mandato de deportación del juez.

“Eso nos permite reabrir el caso, ya se hicieron las mociones ayer y estamos esperando que nos den cita de audiencia ante el juez para proseguir el caso. Esperamos que nos den el parole humanitario y podría que gane su asilo, nosotros tenemos confianza en eso. Hay muchísimas pruebas que le dan ese derecho a ella”, afirma Pablo Cuevas.