La dictadura pide nombres de quienes compran imágenes de santos en talleres artesanales
La persecución religiosa se profundiza cada vez más en Nicaragua. La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha ordenado investigar quién compra imágenes religiosas en los talleres de arte sacro en el país, cuánto gasta y para qué. La información se confirma la misma semana en que ha trascendido que está prohibida la entrada al país con libros, incluida la Biblia.
“La dictadura ha mandado a sus secuaces a los talleres donde diseñan y elaboran imágenes de la Virgen y de otros santos. Les están pidiendo a los dueños de talleres los nombres y apellidos de las personas o empresas que llegan a adquirir estas imágenes, cuánto invierten y que para qué las quieren”, dijo a DESPACHO 505 la investigadora Martha Patricia Molina, autora del informe "Nicaragua: ¿una iglesia perseguida?".
También denunció que el régimen mantiene vigiladas las misas, ha prohibido pastorelas, asedia y amenaza a sacerdotes. En paralelo, las prohibiciones de ingreso al país a sacerdotes nicaraguenses continúa.
LEA TAMBIÉN | La Biblia es declarada libro prohibido en Nicaragua
“En este mes de diciembre tres sacerdotes fueron notificados que no tienen permiso de entrar a Nicaragua, los tres son nicaragüenses”, reveló.
En este contexto de persecución religiosa, los templos católicos han sido víctimas de robos y sus administradores son amenazados para que no denuncien.
“Hay monaguillos (menores de edad) siendo citados o ‘visitados’ en sus hogares para que firmen documentos sin que previamente los lean”, comentó Molina.
Las congregaciones evangélicas tampoco escapan
De la represión tampoco se escapan las denominaciones evangélicas. Los pastores de estos templos también son hostigados por la dictadura con “elevadas multas y gastos de operaciones para intentar asfixiarlos económicamente”.
A criterio de Molina, la dictadura quiere erradicar por completo la fe católica y evangélica del país, denominaciones religiosas de las que no ha logrado tener el control absoluto. “Están buscando como dañar la imagen de la iglesia, que la gente se vaya olvidando de la fe”, señaló.
En general, en el conexto de la crisis sociopolítica de Nicaragua desde el año 2018, el régimen ha cerrado más de 5.600 asociaciones sin fines de lucro, de ellas 1.294 religiosas.
A la mayoría de esas organizaciones religiosas, que funcionaban como iglesias, universidades, colegios, centros de formación religiosa, clínicas, organizaciones humanitarias, las autoridades les confiscaron sus bienes.



