Nicaragua, un país sin derechos: Ortega-Murillo asfixian las libertades

El 19 de junio, el mayor en retiro Roberto Samcam abrió la puerta del apartamento donde residía en Costa Rica sin saber que estaba dando el último paso del plan de huida que emprendió en 2018. Había salido al exilio para buscar un respiro a la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. No lo tuvo. Ocho disparos a quemarropa, ejecutados con un arma corta, sellaron el temor que él mismo había anticipado en vida: que la mano del poder criminal del régimen al que denunció podía alcanzarlo incluso más allá de la frontera.

El crimen, todavía está investigación: sin "descartar" la vinculación política activó todas las alertas, cofirmó lo que defensores definen como una sofiticación de los métodos represivos de Ortega y Murillo despliegan desde abril de 2018 para exterminar la más mínima. Este 20 de diciembre, cuando el munco está llamado a poner en balance la situación de los derechos humanos, defensores nicaragüenses lamentan que el país experimente un proceso acelerado de pérdida de libertades e implantación de terror. El resultado: más aislamiento, más miedo, más silencio impuesto.

Denuncian que Ortega y Rosario Murillo ha consolidado un sistema de control que pasó de asfixiar la protesta a diseñar una estructura de represión que no conoce fronteras. Nicaragua atraviésales una situación "grave y sostenida" de violaciones y restricción de libertades.

El caso de Nicaragua "es el más grave" de la región centroamericana, afirma el abogado Yader Valdivia, defensor del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más. Describe un país donde el Estado de derecho ha sido desmantelado de manera progresiva para centralizar el poder absoluto en Ortega y Murillo. Las libertades y conquistas cuidadanas, menciona, fueron arrebatadas a la población y el aparato represivo se ha extendido hasta alcanzar a los que huyeron de ese régimen a través de vigilancia, criminalización, despojo de la nacionalidad y apatridia de fact

"La represión no ha disminuido, sino que contrariamente se ha sofisticado y esta violencia estatal ha tomado una persecución más amplia como es la persecución judicial", sustenta.

Valdivia sostiene que la eliminación de garantías constitucionales ha permitido un andamiaje jurídico moldeado para la persecución política. Un país donde las leyes ya no protegen: persiguen.

Etnocidio y retrocesos: pueblos indígenas bajo ataque

La presidenta del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI) de la ONU, Anexa Alfred Cunningham, dice que para las poblaciones originarias la situación no es menos grave.

Para los pueblos originarios y afrodescendientes, históricamente condenados al abandono del Estado, el contexto de represión ha multiplicado las violaciones de sus derechos y profundizado la violencia y el saqueo de sus recursos. Es devastador, apunta. “En Nicaragua se vive una profunda crisis de derechos humanos… y se siguen cometiendo delitos de lesa humanidad”, denuncia.

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Cunningham sostiene que los derechos colectivos fundamentales —como tierra, territorio, recursos naturales y libre determinación— han sufrido un retroceso histórico.

La experta recuerda que los avances logrados en décadas anteriores no fueron concesiones de ningún gobierno, sino fruto de "la larga lucha de los pueblos indígenas demandando sus derechos históricos ancestrales". Hoy; sin embargo, las comunidades enfrentan invasiones armadas, desplazamiento forzado, concesiones mineras impuestas y criminalización de sus líderes. Según Cunningham, esta violencia sistemática ha conducido a una situación que ella define sin ambigüedad como "etnocidio cultural".

"La combinación de despojo territorial, concesiones impuestas, invasiones armadas, criminalización de líderes, manipulación política y falta de justicia pone en riesgo no solo derechos individuales, sino la supervivencia colectiva de estos pueblos", alerta Cunningham.

Violaciones generalizadas y responsabilidad estatal

Para Valdivia, la magnitud del deterioro puede medirse incluso a través de la Declaración Universal de Derechos Humanos: "De los 30 artículos de la Declaración Universal podría contabilizar que al menos 25 han sido vulnerados en Nicaragua". Entre ellos menciona libertad personal, integridad física, nacionalidad, libertad de circulación, expresión, prensa y los derechos de personas refugiadas y desplazadas. Nicaragua se ha convertido en un territorio sin derechos.

Distintos informes coinciden en atribuir la responsabilidad al régimen dirigido por Daniel Ortega y Rosario Murillo. SEgún Valdivia, ese trabajo de documentación de la situación del país es clave para los procesos de justicia y reparación. El defensor recuerga que en Nicaragua todavía existen presos políticos y prima la impunidad.

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El abogado se refiere a los 62 opositores y críticos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, siguen en las cárceles de Nicaragua, entre ellos 18 adultos mayores.

Por su parte, Cunningham también subraya la estrategia de aislamiento internacional del régimen para evadir sus obligaciones. "Estamos en el marco de una dictadura que no respeta ningún tipo de obligaciones internacionales… hemos visto cómo Nicaragua se ha salido de al menos seis organismos internacionales este año", critica, señalando entre ellos el Consejo de Derechos Humanos, del cual el régimen anunció su retiró a finales de febrero, tras la presentación del informe del Examen Periódico Universal.

En este informe del Grupo de Expertos de Derechos Humanos sobre Nicaragua, creado por la ONU, se instó a demandar al régimen ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por privar de la nacionalidad a nicaragüenses.

Llaman a renovar el compromiso con la defensa de derechos

Ambos expertos coinciden en que este 10 de diciembre debe ser asumido como una oportunidad para reconocer la resistencia y reivindicar compromisos. "Este día de los derechos humanos lo que para nosotros significa es ese compromiso para seguir defendiendo los derechos humanos… seguir acompañando a las víctimas y poder seguir demandando ese retorno de la democracia del país", expresa Valdivia. Considera que, frente a una represión "sofisticada" del régimen, la labor de defensa debe fortalecerse.

Cunningham, por su parte, recalca que la defensa de los pueblos indígenas es crucial para evitar su exterminio cultural: "Los derechos colectivos de los pueblos miskitu, mayangna, rama, afrodescendientes kriol y garífuna están siendo vulnerados de forma sistemática… lo que se vive es un etnocidio cultural", afirma la defensora de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes.

Nicaragua llega al Día de los Derechos Humanos sumergida en la represión, el despojo y el aislamiento, pero también con una comunidad de defensores que insiste en documentar y denunciar, pese a las crecientes amenazas. En palabras de Valdivia: "Hoy es un día para comprometernos más, para podernos recargar de ese compromiso de la defensa de los derechos humanos… porque son derechos que tenemos todas y todos por el hecho de nacer y ser humanos".