Régimen ordena exoneraciones tributarias indefinidas a inversionistas chinos en Nicaragua
Los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo enviaron a la Asamblea Nacional una iniciativa de Ley que busca exonerar el 100% de los impuestos a las actividades económicas desarrolladas por empresas chinas que se establezcan en Nicaragua dentro de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) de la Franja y la Ruta.
La dictadura sandinista busca atraer a la inversión extranjera con grandes beneficios fiscales, como una contramedida ante la posibilidad de ser excluidos o expulsados del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, República Dominicana y Centroamérica (Cafta-DR).
La propuesta presentada por el régimen establece una exoneración total del Impuesto sobre la Renta (IR) derivado de las actividades económicas durante 10 años, con posibilidad de renovación indefinida cada década. También contempla la exención del 100% del pago del Impuesto sobre los Dividendos obtenidos por dichas actividades, bajo las mismas condiciones de renovación.
Asimismo, la iniciativa incluye la exención de impuestos y tasas para extranjeros no residentes en conceptos como intereses sobre préstamos, comisiones, honorarios y pagos por servicios legales en el exterior, promoción, mercadeo, asesoría y actividades afines.
Las empresas beneficiadas también quedarían libres de todos los impuestos, derechos de aduana y de consumo relacionados con la importación de bienes y servicios necesarios para su operación, así como del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aplicado a compras locales e importaciones.
El texto legal además exime totalmente a estas compañías de los impuestos indirectos, de venta o selectivos de consumo, del impuesto a la transmisión de bienes muebles e inmuebles, y del pago de tributos municipales.
Este tipo de políticas fue promovido por China desde los años 80 como un mecanismo para incrementar la balanza comercial, el empleo, la inversión y mejorar la administración pública, siendo consideradas las Zonas Económicas Especiales como el motor económico dentro del gigante asiático.
Comisión dirigida por Laureano Ortega Murillo
La administración de la Ley estará a cargo de Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores y asesor presidencial para la promoción de inversiones, comercio y cooperación internacional.
El documento establece que podrán beneficiarse con estos incentivos “las personas jurídicas, públicas, privadas, mixtas, nacionales o extranjeras que operen en las Zonas Económicas Especiales de la Franja y la Ruta en sectores como la industria manufacturera, agroindustria, tecnología y servicios de valor agregado que faciliten el desarrollo nacional”.
De acuerdo con la propuesta de Ortega-Murillo, solo se considerarán admisibles para operar en una ZEE las empresas dedicadas al procesamiento, transformación y generación de valor agregado con fines de exportación de bienes y servicios, ya sean nacionales o extranjeras.
Además, se exige que dichas compañías se constituyan en Nicaragua como sociedades mercantiles, cuyo único propósito será la producción de bienes y servicios destinados a la exportación.
El artículo 6 de la iniciativa indica que “las sociedades extranjeras podrán constituirse mediante subsidiarias, consorcios o sucursales, conforme a lo establecido en el Código de Comercio de Nicaragua vigente”.



