Ortega y Murillo despiden al embajador Chen Xi prometiendo lealtad a Xi Jinping

Los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo despidieron este domingo al embajador de China en Nicaragua, Chen Xi, en una ceremonia en la que exaltaron la figura del presidente chino Xi Jinping. El embajador Xi concluye su misión diplomática en Nicaragua tras casi cuatro años en el país.

El acto celebrado en El Carmen, sirvió para que Ortega y Murillo destacaran el apoyo del Partido Comunista en la alianza con el Frente Sandinista, sobre todo para importación de buses y la construcción de viviendas a la que Murillo calificó como Nuevas Victorias.

También, aprovecharon el evento para reafirmar su alineamiento con el gobierno de Xi Jinping y para reivindicar su visión de un "nuevo orden mundial", opuesto a las democracias occidentales que critican su autoritarismo.

"Continuamos firmes alrededor de su propuesta global para que la paz se instale en todo el planeta", dijo Ortega en un discurso lleno de elogios al gobierno chino, al que calificó de "hermano" y "solidario".

El dictador sandinista recordó "los vínculos históricos" entre el Frente Sandinista y el Partido Comunista, mientras exaltaba el papel de su hijo Laureano Ortega Murillo, "pieza clave" en los acuerdos económicos y diplomáticos con China.

Murillo destaca apoyo de China

En su intervención, Rosario Murillo destacó el trabajo del embajador saliente Chen Xi, según ella, gracia a su "liderazgo", se concretaron los programas de vivienda y buses importados como "Nuevas Victorias".

Desde diciembre del 2021, la deuda externa de Nicaragua con China supera los 1.500 millones de dólares, a nivel nacional, los negocios chinos se han proliferado en todo el país, tanto en comercio, ocio, y distribución logística.

El embajador Chen Xi, por su parte, elogió a Ortega y Murillo por su "coraje político" al restablecer las relaciones con Pekín en diciembre de 2021, cuando el régimen rompió vínculos con Taiwán, su antiguo aliado. También reiteró la voluntad de China de "cooperar sobre la base de la igualdad y beneficio mutuo", aunque esa cooperación se ha concentrado principalmente en proyectos de infraestructura controlados por el Estado y sin transparencia pública.

Durante su gestión, Xi acompañó la expansión de la influencia china en Nicaragua: donaciones de autobuses, promesas de inversión y respaldo político internacional, especialmente en foros donde el régimen enfrenta denuncias por violaciones sistemáticas a los derechos humanos.