Deuda externa de Nicaragua supera los 15,886 millones de dólares de la mano de Ortega y Murillo

La deuda externa de Nicaragua incrementó en 139.7 millones de dólares en el último trimestres, superando los 15.886,7 millones de dólares, según el Informe de Deuda Externa publicado este 1 de octubre por el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Del total, el 55.5% corresponde a deudas del sector público (8,822.7 millones de dólares), recursos que han sido utilizados para aparentar un crecimiento en infraestructuas. Mientras tanto, la deuda privada alcanzó 7,064 millones de dólares, equivalente al 44.5%.

De acuerdo con los registros económicos oficiales, Daniel Ortega recibió el país con una deuda externa de 2,550 millones de dólares, en enero de 2007. Eso significa que bajo su administración, esta cifra se ha multiplicado de forma sostenida hasta alcanzar un incremento que sextuplica al deuda recibida con un 623 %.

El informe oficial revela que el país depende en gran medida de los organismos internacionales y de la banca comercial, ya que el 44.2% de la deuda fueron gestionadas con acreedores multilaterales, 31.1% con acreedores bilaterales y 24.7% con bancos, proveedores y otros.

Entre los organismos bilaterales, destancan las empresas China, que en los dos últimos años han otorgado más de 1.400 millones de dólares a la dictadura Ortega Murillo, con contratos discrecionales y con tasa de interes altas.

Entre los prestamistas destaca China

La dictadura Ortega-Murillo utiliza la nueva Ley de Contrataciones del Estado para adjudicar contratos millonarios de manera discrecional sin cumplir procesos de licitación pública ni competencia real. Un experto en contrataciones públicas consultado, explica que la legislación excluye ciertos contratos del marco de regulación ordinaria, como aquellos derivados de préstamos internacionales o convenios con gobiernos y empresas extranjeras.

El BCN informó que durante este trimestre, los desembolsos fueron de 750.1 millones de dólares, de los cuales el 83% provino de acreedores privados. La mayor parte de estos fondos se dirigieron a los sectores de electricidad, gas y agua (33.1%), intermediación financiera (26.3%) y comercio (13.7%). Sin embargo, solo un 7.4% fue destinado a la administración pública, fondos que han sido gestionado de manera discrecional, y que incrementan la deuda pública del país.

Por otra parte, el servicio de la deuda externa —es decir, los pagos realizados por capital, intereses y comisiones— ascendió a 820.9 millones de dólares en apenas tres meses, lo que continúa drenando recursos que podrían destinarse a programas sociales urgentes en un país con altos niveles de pobreza y desempleo.