Rosario Murillo relegada en el acto de la Policía Orteguista

La codictadora Rosario Murillo fue relegada durante el acto del 46 aniversario de la Policía Ortegista este 25 de septiembre. Su papel de copresidente se limitó a leer el Acuerdo Presidencial de ascenso de 14 comisionados mayores a Comisionados Generales.

Durante la ceremonia de ascenso, el dictador Daniel Ortega fue quien impuso los ascensos, mientras Rosario Murillo hacía un esfuerzo por acaparar la atención de los nuevos mandos militares. Entre abrazos, casi forzados, besos y apretones de manos, la codictadora hacía un esfuerzo por ganar terreno, mientras el dictador colocaba los escalafones.

A pesar que la codictadora ha creado una imagen de poder compartido al lado de Ortega, en todos los actos públicos en el que participa junto a su marido, siempre ocupa un papel secundario.

Analistas políticos coiciden que Murillo no goza del beneplácito de los cuerpos armados en Nicaragua, a pesar que ha tomado el control del Estado con el visto bueno del dictador Daniel Ortega, que es presentado como el jefe supremo de la Policía Orteguista.

La codictadora es señalada de montar una estrategia para sustituir a Ortega en las decisiones gubernamentales y la política internacional.

Durante su intervención, Francisco Díaz, cojefe de la Policía Orteguista y consuegro de la pareja dictatorial, en todo momento se refirió a Ortega como el jefe supremo de la Policía, mientras Murillo alcanzaba el cargo de copresidenta.

La Policía Sandinista es señalada por organismos internacionales de ser el brazo represor del régimen y responsable de graves violaciones a los derechos humanos, y de perpetrar al menos 355 crímenes durante las protestas cívicas que iniciaron en abril del 2018.

También son los responsables de la persecución sistemática, ordenada por Ortega y Murillo para silenciar a los nicaragüenses disidentes, a la iglesia católica y a los organismos de derechos humanos.

El acto del 46 aniveresario de la Policía Orteguista se celebró en la Plaza de la Fe, y estuvo integrado por 36 batallones policiales y 169 batallones de paramilitares, reclutados de las instituciones públicas, todos ellos luciendo la pañoleta roja y negra en el cuello.