Régimen Ortega-Murillo anuncia hospital de medicina nuclear financiado por Rusia en Managua
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció un nuevo proyecto "financiado" por la Federación de Rusia, se trata de la construcción de un centro de medicina nuclear que será construido en el hospital Juan Ignacio Gutiérrez en Managua, a través de un convenio entre el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y la corporación estatal rusa Rosatom.
El sancionado presidente del INSS, Roberto López, quien integra la delegación de la dictadura Ortega-Murillo en Moscú, junto a Laureano Ortega Murillo, confirmó en medios oficialistas que Rusia garantizará el financiamiento y el equipamiento de ese centro, incluyendo un ciclotrón para la producción de isótopos nucleares y equipos especializados para el diagnóstico y tratamiento de cáncer.
La dictadura sandinista presenta el proyecto como un "avance histórico en salud", pero no ha revelado los montos del financiamiento, las condiciones del acuerdo ni los compromisos asumidos por Nicaragua. Como ha ocurrido con otros convenios firmados con Rusia, desde el centro satelital “La Gaviota” hasta el entrenamiento policial, el secretismo genera dudas sobre los verdaderos intereses detrás de este tipo de proyectos.
“Son buenas noticias”, insistió López en una entrevista con el propagandista sandinsita Adolfo Pastrán, pero no explicó los detalles del convenio ni las condiciones del financiamiento ruso.
Intereses geopolíticos rusos disfrazados de salud
Según el presidente ejecutivo del INSS, el acuerdo con Rosatom, la misma empresa estatal rusa que construye plantas nucleares y que está sancionada en varios países europeos, coloca a Nicaragua en una esfera de cooperación estratégica que va más allá de la salud.
"Han sido días de múltiples reuniones productivas, reuniones con mucha información y con muchos acuerdos, para continuar mejorando la colaboración de Rusia con Nicaragua, para mejorar la salud de todo el pueblo nicaragüense", afirmó López.
Expertos advierten que el régimen utiliza estos proyectos para reforzar su alianza militar, tecnológica y política con Moscú, en un contexto de aislamiento internacional y sanciones.
Según López, el centro de medicina nuclear ocupará un área de unos 4,000 metros cuadrados y estaría listo en 2026, tras la llegada de ingenieros y especialistas rusos. Sin embargo, organizaciones médicas independientes recuerdan que en Nicaragua falta lo básico en hospitales públicos: medicamentos, guantes, camas y personal bien remunerado.
"Estos terrenos son, aproximadamente, 4 mil metros cuadrados, que están disponibles en las instalaciones del hospital Juan Ignacio Gutiérrez y, ahí, se van a instalar dos áreas: uno de los edificios va a ser un edificio, donde se puedan atender a los pacientes y se le apliquen el tratamiento o diagnóstico o el tratamiento con isótopos y puedan permanecer en ese lugar, ahí vamos a tener equipo especializado, como cámara de gammagrafía, va a haber lugares donde se preparan los medicamentos con isótopos nucleares, para aplicarle a los pacientes, para casos de cáncer de tiroides y otros casos", explicó.
Agregó que "lo más novedoso, es un edificio donde vamos a tener un ciclotrón que es una máquina que, a partir de la energía eléctrica y algunos elementos químicos especiales, logra producir isótopos nucleares que tienen duración, de que tienen corta vida de duración y, eso se aplican para otros tipos de cáncer y otros tipos de diagnósticos, que en este momento no podemos obtener en Nicaragua".
Un oncólogo del sistema público consultado manifestó que este tipo de tecnología contribuyen a mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer; sin embargo, insistió que el principal problema es que no hay medicinas ni medios para trasladar a los pacientes desde el interior del país.
“Hablan de ciclotrones y gammagrafías, mientras en el interior del país la gente muere porque no hay ambulancias ni medicinas”, señaló bajo anonimato el oncólogo.



