Una mujer es asesinada dentro de su casa en Chontales, es el segundo femicidio en 24 horas en Nicaragua
En menos de 24 horas, Nicaragua registró dos femicidios. La noche del viernes, Sebastiana Liseth López Martínez, de 55 años, fue asesinada a balazos en su vivienda ubicada en la comunidad Llano de los Pedros, municipio de San Pedro de Lóvago, Chontales. Un día antes, en Estelí, fue asesinada por su pareja Dora María Álvarez González, de 24 años.
Según información preliminar, tres hombres armados irrumpieron en la vivienda de López Martínez alrededor de las 7 de la noche y dispararon contra ella y su hijo, Engel Ramón Leiva López, de 22 años. La mujer murió en el lugar y su hijo resultó herido y tuvo que ser trasladado al hospital de Juigalpa.
Las autoridades no han emitido un parte oficial sobre este nuevo caso de violencia machista extrema en el país, pero testigos afirman que los agresores no sustrajeron pertenencias de la vivienda. "Solo llegaron a matarla", aseguró un lugareño.
El asesinato de Sebastiana Liseth López Martínez se suma a la lista de crímenes machistas que refuerzan la alerta por el recrudecimiento de la violencia de género en el país, una situación que organizaciones defensoras atribuyen al deliberado abandono del Estado.
López Martínez se convirtió en la segunda mujer asesinada en los primeros días de septiembre y la segunda víctima de femicidio en el departamento de Chontales en 2025.
Este crimen ocurrió apenas un día después de que Dora María Álvarez González, de 24 años, fuera asesinada en una finca tabacalera de Estelí por su pareja, Pedro Noé Carrasco García, de 32 años.
Hasta la fecha, el Observatorio Voces Contra la Violencia de la Organización Católicas por el Derecho a Decidir registra 38 femicidios en Nicaragua.
Durante 2024, la misma organización documentó un total de 68 femicidios. Además, 23 nicaragüenses fueron asesinadas en el extranjero, principalmente en Costa Rica, Panamá, México y Estados Unidos.
En Nicaragua, la violencia de género es considerada alarmante por organizaciones defensoras de derechos humanos, que advierten sobre el agravamiento del problema en un contexto de represión bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Estas organizaciones han reiterado sus llamados a la implementación efectiva de políticas públicas que garanticen la protección de las mujeres y denunciado la persecución política en su contra, al ser criminalizadas por su labor.



