“Temo que me devuelvan a mi hijo muerto”: el clamor de la madre del médico secuestrado por la Policía
El médico Yerri Gustavo Estrada Ruiz fue secuestrado el 13 de agosto por agentes policiales dentro del Hospital Amistad Japón–Nicaragua, en Granada. Desde entonces su familia desconoce su paradero y en los registros oficiales no figura ningún proceso penal en su contra.
Su caso no es aislado: es parte de más de veinte detenciones ejecutadas en redadas policiales en distintas zonas del país, en el marco de la conmemoración del 19 de julio. Dos ya fueron entregados muertos, lo que acrecienta la angustia de las familias de quienes permanecen en poder del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
"Es urgente que el mundo ayude", clamó este sábado Rosa Patricia Ruiz, madre del doctor Estrada en una conferencia convocada por organizaciones de derechos humanos tras conocerse que el abogado Carlos Cárdenas, ex asesor de la Conferencia Episcopal, fue devuelto muerto por la Policía.
Ruiz pidió una prueba de vida de quienes continúan en condición de desaparición forzada a la vez que insistió en solicitar ayuda a la comunidad internacional: "No es posible que no se nos demuestre que están con vida. Como madre me siento devastada, no sé para dónde agarrar, mi hijo está desaparecido. He pedido ayuda hasta en Costa Rica, porque mi hijo es nacido allá".
Desesperada, agregó que le "aterroriza pensar" en la posibilidad de que en cualquier momento le devuelvan muerto a su hijo y entre lágrimas admitió que preferiría morir ella misma "para no sentir este dolor".
"Creo que es necesario que reforcemos y nos unamos, que hagamos llegar nuestras voces, la de nuestros hijos y familiares. Es inhumano lo que está sucediendo", añadió.
Advierten riesgo de un nuevo patrón
Organizaciones de derechos humanos y familiares denunciaron este sábado 30 de agosto que el régimen en Nicaragua estaría instaurado un nuevo patrón represivo: capturar, desaparecer y entregar sin vida a personas detenidas. El abogado Carlos Cárdenas Zepeda, entregado muerto tras 15 días desaparecido, y el opositor Mauricio Alonso, quien murió bajo custodia y fue enterrado a la fuerza el 25 de agosto, son los dos casos que general la alerta.
En conferencia de prensa, el Monitoreo Azul y Blanco (MAB), la Unidad de Defensa Jurídica (UDJ) y el Colectivo de Derechos Humanos “Nicaragua Nunca Más” denunciaron la muerte en custodia de los dos opositores y la desaparición de decenas más, incluyendo profesionales de la salud.
El abogado Carlos Cárdenas Zepeda, originario de Managua y colaborador del Diálogo Nacional de 2018, fue secuestrado por la Policía hace 15 días y entregado sin vida el 29 de agosto. Según el MAB, su caso marcaría una nueva modalidad represiva.
"Alertamos que la nueva modalidad represiva del régimen consiste en la captura, la desaparición forzada y la posterior entrega sin vida de las personas detenidas. Este patrón confirma la criminalización de la protesta de 2018 y evidencia una estrategia sistemática de represalia2, afirmó el Monitoreo Azul y Blanco.
El segundo caso corresponde a Mauricio Alonso, detenido el 17 de julio junto a su esposa e hijo durante redadas previas a la conmemoración del 19 de julio en Carazo. Un grupo de encapuchados irrumpieron en su vivienda y los trasladaron sin orden judicial. Su esposa fue liberada ese mismo día, pero él y su hijo permanecieron detenidos.
Durante más de un mes, la familia buscó a Alonso en cárceles y hospitales sin respuesta. El lunes 25 de agosto, el Instituto de Medicina Legal llamó para informar que entregarían el cadáver del opositor, ordenando además un entierro exprés en Jinotepe, bajo custodia policial.
Claudia Pineda, representante de la UDJ, advirtió que cada día de encierro arbitrario es un lecho de muerte, por lo tanto exigen "la liberación inmediata de todas las personas políticas y medidas urgentes de protección a quienes continúan encarceladas”.
Por su parte Salvador Marenco, del Colectivo Nicaragua Nunca Más, señaló que "desde 2018 las personas presas políticas han sido detenidas arbitrariamente, sometidas a condiciones inhumanas e incluso se les ha privado de la vida. Hoy lamentamos el fallecimiento de Mauricio y Carlos. Nicaragua se ha convertido en una gran cárcel dirigida por el régimen de Ortega y sus aliados".
Familiares de secuestrados piden auxilio
Seidie Rivas, hija de un preso político, expresó que ella y otras familias víctimas llevan meses buscando información de sus seres queridos en desaparición forzosa, pero la respuesta que han obtenido es solo "silencio".
"Alzamos nuestra voz ante la grave situación que vivimos. Desde hace meses no sabemos nada de nuestros familiares. Estos crímenes evidencian que la prisión política no solo conlleva a la tortura, sino que lleva hasta la muerte. A la comunidad internacional: necesitamos acciones firmes, porque en Nicaragua detienen a personas vivas y las están entregando muertas".
Claudia Paz y Paz, del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), expresó su solidaridad con las denuncias de las organizaciones y familiares.
"Nos unimos a las condenas por la privación de la vida de 2 personas que se encontraban en custodia por el Estado de Nicaragua. Recordamos que Nicaragua se encuentra en una situación de desacato permanente porque se ha negado a la liberación de presos políticos y a brindar información sobre su situación".
Agregó que estos hechos constituyen un crimen de lesa humanidad. "Esto configura un crimen de lesa humanidad, demandamos del Estado de Nicaragua su inmediata liberación. Estas son conductas violatorias. Insistimos en su inmediata liberación", sentenció.



