Adolescente condenada por simular secuestro de su propia hija
Una adolescente de 17 años, identificada únicamente con las iniciales L.F.B.V., fue condenada a 2 años y 6 meses de prisión por su participación en el falso secuestro de su hija de 4 meses de nacida. La joven simuló el secuestro en complicidad con una agente de la Policía.
La sentencia fue dictada por el juez Roger Antonio Sánchez, del Juzgado Primero de Distrito Penal de Adolescentes de Managua.
De acuerdo con el expediente judicial, la autora intelectual del hecho fue la ex policía Jennifer Jasohara López García, de 31 años, quien habría planificado el rapto para quedarse con la bebé y hacer creer a su expareja, el capitán Omar Antonio Jirón, que era hija de ambos.
La Fiscalía acusa a López García de trata de personas con fines de adopción irregular y secuestro simple agravado, junto a otros tres procesados: Socorro de los Ángeles Ventura Jiménez, tía de la adolescente; Evander Antonio Serrano Luna, padre de la bebé; y Samantha Blandón Navarrete.
El juicio se encuentra en la recta final y se prevé concluya el 29 de agosto con los alegatos de las partes.
El hecho conmocionó a Nicaragua
El caso salió a la luz el 17 de diciembre de 2024, cuando la adolescente denunció ante la policía que su hija había sido raptada del hospital La Mascota en Managua.
Afirmó que una supuesta doctora se ofreció a llevar a la bebé al área de cardiología para realizarle exámenes, le entregó dos pastillas que la adormecieron y, al despertar, ya no encontró ni a la mujer ni a la niña.
Sin embargo, la investigación policial determinó que se trataba de un montaje para entregar a la bebé a López García.
Ese mismo día, horas después de la denuncia, la ex policía entregó a la niña a una amiga en Ciudad Sandino, ofreciéndole pagarle 5,000 córdobas mensuales por cuidarla.
La mujer aceptó, creyendo que la bebé era hija biológica de la ahora expolicía. No obstante, al ver las publicaciones en redes sociales sobre el supuesto rapto, acudió a una delegación policial y entregó a la menor.
Todos los señalados niegan las acusaciones. López García asegura que nunca fingió estar embarazada y que no buscaba tener más hijos, ya que es madre de tres menores de 4, 10 y 15 años.
Afirmó que conoció a la madre de la bebé en una iglesia evangélica y que solo le ofreció regalarle ropa, negando haber pactado la entrega de la niña a cambio de dinero.
El padre de la menor, por su parte, declaró que se separó de la adolescente el 30 de noviembre de 2024 y que solo se enteró de su paternidad cuando la bebé nació. Explicó además que no tenía contacto con la madre, razón por la cual la niña aún no ha sido inscrita legalmente.



