A dos años de la confiscación, rector de la UCA afirma: “La UCA sigue viva y volveremos a servir”
El padre Rolando Alvarado, S.J., rector de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua al momento de su confiscación el 15 de agosto de 2023, asegura que la institución jesuita “sigue viva” y que habrá “una segunda época” de la UCA en Nicaragua.
“La UCA de Nicaragua es un símbolo de la resistencia a lo irracional, a lo injusto, a lo inhumano”, afirmó en una entrevista publicada este viernes, al cumplirse dos años de la confiscación ordenada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. “Fue una venganza y al mismo tiempo un curarse en salud… la UCA era e iba a ser muy difícil controlarla, por eso era necesario borrarla del mapa”, aseguró.
Fundada en 1960 como la primera universidad jesuita de Centroamérica, la UCA habría cumplido 65 años en 2025. Según Alvarado, sus aportes incluyen la formación de miles de profesionales, la defensa de la democracia y los derechos humanos, y la ejecución de proyectos comunitarios en el 75 % de los municipios del país, así como la elaboración del mapa de la pobreza y el mapa ecológico nacional.
El rector atribuye los choques históricos con distintos gobiernos a que los modelos de universidad “chocan en el criterio central: el bien del país a mediano y largo plazo y el bien de su población, sobre todo de los más fregados (vulnerables)… Nuestras universidades no pretenden estar en la oposición de nada y de nadie, sino apoyar o criticar, según sea el caso, todo aquello que convenga o perjudique al país y violente los derechos humanos”.
Alvarado subrayó que la misión universitaria “es ante todo cultural —lo suyo es la ciencia, el conocimiento, los valores, la mentalidad, la ética-no política en el sentido de legitimación u oposición al poder”, y que el equilibrio es difícil “cuando se presiona para hacer de la misión universitaria un centro avalador de lo irracional, injusto e inhumano”.
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De cara al futuro, sostuvo que el espíritu de la UCA debe ser preservado por sus egresados, exdocentes e investigadores: “Toca mantener vivo ese espíritu. Habrá una II época de la UCA… volveremos a servir universitariamente a Nicaragua cuando sea viable”, sostuvo.
Al resumir su legado de la institución, Alvarado lo definió en tres palabras: “pertinencia, calidad y coherencia”.
La dictadura ordenó la confiscación de las instalaciones de la UCA en agosto del 2023 bajo el argumento de que sus autoridades habían cometido actos de terrorismo. Sus instalaciones fueron rebautizadas como Universidad Casimiro Sotelo y los sacerdotes expulsados de las residencias universitarias.
La jueza sandinista Gloria María Saavedra Corrales, titular del Juzgado Décimo Distrito Penal de Audiencias Circunscripción Managua, ordenó la confiscación de todos los bienes inmuebles, muebles y cuentas bancarias de la Universidad Centroamericana.
La decisión de la dictadura provocó que decenas de estudiantes desertaran de la UCA, por temor a represalia, ya que muchos de ellos eran señalados de haber participados en las protestas cívicas de abril del 2018.



