La Policía utilizará motos con radares para cazar a infractores

La Policía de Tránsito de Nicaragua comenzará a operar patrullas motorizadas equipadas con radares de velocidad y alcoholímetros para cazar infractores. Aunque la incorporación de estas unidades se presenta como una mejora en la capacidad operativa de la Dirección Nacional de Tránsito, su gestión está bajo la lupa por su ineficacia en la prevención de accidentes; algo que se atribuye a planes operativos centrados en la sanción con fines recaudatorios. 

El cuestionamiento al desempeño de Tránsito es tal que el propio Daniel Ortega, en su rol de jefe supremo de la Policía, intervino directamente al ordenar -sin consultar ni diseñar una estrategia- la reducción del límite de velocidad en todo el país, como una medida experimental para intentar reducir la accidentalidad. 

De hecho la incorporación de las patrullas con radar coincide con el criticado período de prueba de la reducción del límite de velocidad a 50 km/h para vehículos livianos y 40 km/h para motocicletas que el dictador le ordenó activar a su consuegro y jefe de la Policía, Francisco Díaz.  Desde entonces, la ciudadanía se queja por el retraso en los tiempos de desplazamiento y el aumento de riesgo a ser multado.

El experimento del límite de velocidad tiene plazo

El tiempo de prueba de efectividad contra accidentes de la reducción del límite de velocidad vence el 7 de julio. Se espera que para esa fecha ofrezcan una evaluación técnica del impacto de la medida y definan si la continuidad de la medida que, en ese caso, sería incorporada a la ley.

En su más reciente comparecencia pública, el dictador insistió que el método experimental tiene como objetivo prevenir muertes y accidentes, y aseguró que se hará un análisis del impacto de esta restricción que genera desde burla hasta alarma por posibles pérdidas para los sectores económicos.

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"Hay que hacer un conteo desde cuando empezamos a aplicar esta medida para evitar muertes, accidentes en las carreteras, en las calles de la ciudad, cuánto es el promedio que teníamos antes, y digamos ahora sacar el promedio a partir de esa fecha, dejar pasar unos 15 días más, porque aquí se trata de salvar vidas", dijo Ortega el 23 de junio durante un acto de ascensos de la Policía.

Sin esperar a que Ortega presente el cruce de datos, los datos de la Policía desde ya advierten que el plan ha sido un fracaso, ya que el número de accidentes semanales se mantiene por arriba de los mil cada semana y la cantidad de muertes muestra bajas poco representativas.

Entre el lunes 23 y el domingo 29 de junio la Dirección de Tránsito reportó 1,091 accidentes, 13 personas fallecidas y 39 lesionados en todo el país. Estas cifras se mantienen en el mismo rango alarmante que las semanas anteriores, a pesar de la imposición de límites de velocidad.

Las multas convertidas en negocio

Según la información oficial, se pondrán en circulación 20 motocicletas con radares de velocidad y alcoholímetros en diferentes departamentos del país.

La flotilla corresponde a una donación del Ministerio de Seguridad Pública de la República Popular China con la supuesta intensión de mejorar la capacidad operativa en las vías y contribuir al control y seguridad vial.

No obstante, persiste la duda sobre su verdadero uso ya que los controles de tránsito bajo la administración sandinista han estado marcados por un alto componente sancionador con fines recaudatorios, más que por una estrategia integral de prevención de accidentes. 

En 2025, el régimen espera recaudar 374.3 millones por infracciones de tránsito, un 32% más que el año anterior. Eso representa un promedio de 951,529 córdobas diarios en multas.

El sector de los motorizados ha sido uno de los más golpeados. Bajo la campaña “Motorizado, Salvá tu Vida”, cada día se imponen unas 600 multas por no portar casco, lo que genera al menos 300.000 córdobas diarios por esa sola causa.