De los memes al caos: el límite de velocidad de 50 km/h impuesto duplica tiempos de viajes y dejará pérdidas

Detrás del humor viral que ha provocado la imposición del límite de velocidad a 50 kilómetros por hora en Nicaragua se esconde una realidad más compleja que trastoca todos los sectores y ámbitos de la vida. Si bien esa marcha no es comparable con la de un burro, carreta o bicicleta, representa un retroceso de al menos dos siglos en temas de movilidad. Es decir, el mundo se desplazaba a esa velocidad en el siglo XIX, cuando la industria automotriz apenas despegaba y, por 1890, ponía en el mercado el primer modelo de automóvil con una velocidad de desplazamiento de hasta 56 km/h.

El primer efecto que resiente la ciudadanía es el incremento en el tiempo de desplazamiento, pues con la orden del dictador Daniel Ortega de movilizarse a entre 40 y 50 kilómetros por hora muchos desplazamientos tomarán hasta el doble del tiempo.

Según cálculos realizados con base en las distancias entre Managua y las principales ciudades del país, los tiempos de viaje se incrementarían entre un 50 y 100 por ciento respecto a los traslados actuales.

Viajes más lentos y más embotellamiento

Por ejemplo, viajar de Managua a León, una distancia de 90 kilómetros, tomaría cerca de 1 hora y 48 minutos a 50 km/h, en comparación con los 1 hora y 8 minutos que se requieren a 80 km/h. El trayecto a Matagalpa pasaría de 1 hora y 35 minutos a 2 horas y 32 minutos, mientras que el recorrido hacia Chinandega superaría las 2 horas y media. Esto sin incluir el tiempo adicional por la condición del tráfico.

Aunque el régimen justifica la medida como parte de un intento por reducir los accidentes de tránsito —un problema de salud pública en crecimiento—, su aplicación ha sido completamente improvisada, sin respaldo en estudios técnicos, sin legislación formal ni consulta a expertos. Todo responde a una idea del dictador quien ya se adelantó a las críticas, dejando claro que sin importar el impacto negativo y las quejas que su plan provoque, "vale más la vida que un camión de mercancías".

Impacto económico

Además del impacto en el tiempo de viaje, sectores económicos deben enfrentar aumento en los costos logísticos y del transporte de mercancías; retrasos en el transporte público y privado e incluso reducción en la productividad laboral por mayor tiempo en carretera, señala un economista.

Según Rosario Murillo, está medida está en fase de "prueba" y no quedará firme hasta que se demuestre que cumple con el objetivo de reducir la accidentalidad en el país.

El régimen no ha detallado por cuánto tiempo se mantendrá la fase exploratoria. Lo que Murillo ha dicho es que esta y otras normas que endurecen los castigos a los conductores han sido instruidas por Daniel Ortega.

En tanto, usuarios de redes sociales y transportistas expresan su preocupación por lo que consideran una medida improvisada que penaliza a la población sin resolver las verdaderas causas de los accidentes de tránsito, comenzando por la corrupción en los agentes de la Policía que fomenta el irrespeto a las normas viales.