Régimen deja desamparados a los trabajadores en su día

El mandatario no dictó ninguna medida que proteja el empleo y culpó al capitalismo por la informalidad laboral.

MANAGUA — El dictador Daniel Ortega ha pronunciado un discurso desalentador para clase trabajadora del país en momentos que el país urge de políticas que no sólo alivien a los miles desempleados, sino que protejan el empleo a puertas de la peor crisis económica de las últimas tres décadas. A Ortega se le ha hecho más fácil sacudirse las culpas y achacar los despidos a los robots como si Nicaragua estuviese punteando en automatización.

Ortega, flanqueado por su gabinete la tarde noche del jueves, señaló que cadavez los trabajos formales son menos porque las empresas han sustituido humanospor robots. “El capitalismo ha lanzado a trabajadores al desempleo. En vísperadel 1 de mayo, saludamos a los trabajadores del sector formal que cada vez sonmenos porque se viene automatizando la actividad industrial”, dijo el dictadoren cadena nacional.

Sin embargo, Nicaragua ha registrado las tasas más altas de desempleo a raíz de la crisis sociopolítica de 2018 y que Ortega se ha negado a resolver de forma cívica y pacífica. Ahora con la pandemia de coronavirus, que amenaza con hundir la economía hasta 13% en 2020, los despidos son inevitables porque la mayoría de actividades económicas están paralizadas.

Un informe de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) estima que la tasa de desempleo abierto aumentará de 6.6% en 2019 a entre 7.3% y 9.2% e 2020, lo que implica que podrían haber en el país entre 25,000 y 89,000 nuevos desempleados, por lo tanto el saldo de despidos  al final de este año se contabilizaría entre 238,000 y 302,000 personas.

Las empresas de todos los tamaños han urgido a la dictadura desde hace dos semanas medidas urgentes que impidan despidos masivos. Para evitar el cierre de operaciones sugieren una baja del pliego tarifario de la energía eléctrica, revertir las reformas a la Ley de Concertación Tributaria que las mantienen asfixiadas, y suspender el pago de impuestos al Fisco y a las alcaldías del país.

La Cámara de Turismo, que empleaba a cerca de 70,000 personas, ha esbozadoun panorama desolador para hoteles, restaurantes y operadoras ante la caída delturismo internacional y nacional. Las empresas de zona franca también estánamenazadas ante la falta de demanda externa producto de la parálisis económicamundial. Ambos sectores brindan trabajo a más de 190,000 ciudadanos.

“En momentos de crisis, los trabajadores van para la calle porque losempresarios no son capaces de sacar dinero de sus inmensas fortunas paramantener a los trabajadores, los despiden y se acabó. El capitalismo salvajeestá lanzando a los trabajadores al desempleo, a partir de la pandemia. Lapandemia le cae muy bien a los capitalistas, que ya están haciendo cuenta paraapoderarse de las empresas que caen sus valores”, fustigó Ortega en su discurso.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y la Unidad Nacional Azuly Blanco han presentado propuestas de medidas económicas para salvar el empleo,sin embargo, la dictadura las ha ignorado. “Ortega no acepta su responsabilidad.No puede echar a otros su culpa, y ni siquiera habló de medidas para ayudar ala gente que no puede estarse exponiendo a contagios”, dijo Violeta Granera.

En esa misma línea se refirió José Pallais, de la Alianza Cívica por laJusticia y la Democracia, quien vio un discurso vacío y nada sensible ante la crisissanitaria y económica que vive el país. “Los trabajadores están sufriendo lasconsecuencias de su falta de gestión, y más bien se niega a darle el apoyo, talcomo lo han dicho los otros gobiernos de la región”, expresó Pallais.

En su discurso Ortega felicitó a los trabajadores de todos los sectores económicos y elogió a sus empleados públicos, policías y militares. También a maestros y sanitarios, sin embargo, con estos últimos además de castigarlos con bajos salarios los expone a contagios al impedirles usar equipos de protección para atender la pandemia.

“No queremos felicitaciones, queremos mejores salarios, que dé más presupuesto a salud, que nos dé equipos para atender el coronavirus, eso es lo que piden los trabajadores de la salud”, dijo un médico.

La situación de los trabajadores se complica este año, tras dos períodos consecutivos de crecimiento en negativo, cuando se espera que se profundice la desigualdad y la pobreza en el segundo país más pobre de América Latina. Los números de instituciones independientes apunta a que al término de 2020 entre el 32.2% y el 36.9% vivirán en situación de pobreza.

Ortega prefirió hablarle al país como si no pasara nada y en su intervenciónde hoy apartó la mirada a los grandes problemas del país.  El desempleo, dejó entrever, no es culpa de él.