Obispos rechazan participar en negociación, evangélicos confirman
La Conferencia Episcopal no participará en las negociaciones entre el régimen de Daniel Ortega con la Alianza Cívica. Monseñor Juan Abelardo Mata había adelantado a Despacho 505 que no se prestarían a “tácticas dilatorias ni arreglos ya construidos”.
Los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua anunciaroneste viernes que no participarán en las negociaciones entre el régimen deDaniel Ortega y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, luego de serinvitados por las partes el pasado lunes.
Los obispos argumentan lo expuesto en su comunicado del 4 de marzo que “en este momento histórico nuestro mayor aporte como pastores de la iglesia que peregrina en Nicaragua, seguirá siendo acompañar al pueblo en sus sufrimientos y dolores, en sus esperanzas y alegrías y elevando nuestras plegarias de intercesión para que Nicaragua encuentre caminos civilizados y justos para una solución pacífica en vista al bien común”.
“En consecuencia, deseamos que este esfuerzo llegue a buena meta e informamos que hemos respondido a la carta recibida, comunicando a los participantes que no estaremos presentes físicamente en el foro de negociación, pero acompañaremos como pastores estos momentos cruciales de nuestra patria ejerciendo nuestra misión profética y dedicándonos a la oración y al ministerio de la palabra”, explican los obispos.
Por su parte, el pastor evangélico Omar Duarte confirmó a medios oficialistas la participación de la iglesia evangélica en las negociaciones. Sus asesores serán los pastores Roberto Rojas y Jorge Ulises Rivera.
El 21 de abril de 2018, en el tercer día de la represión, Omar Duarte manifestó su respaldo al régimen en su llamado al diálogo propuesto por Daniel Ortega.
Monseñor Juan Abelardo Mata, secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua había adelantado a Despacho 505 el pasado lunes que: “No queremos ser usados para tácticas dilatorias, ni mucho menos para avalar arreglos ya construidos”.
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“Enlo personal, pienso que el régimen lo que busca es una encerrona, en pos devender la idea de que está siguiendo las recomendaciones de las entidadesinternacionales. Dios ha de querer que haya honestidad en la palabra que seestá dando. Pensaría en forma distinta si el régimen empieza por liberara los presos políticos, recoger las armas de los paramilitares y respetara lalibertad de manifestación desde un comienzo”, dijo el obispo de Estelí a estemedio de comunicación.
NEGOCIACIÓN DEBE ASEGURAR JUSTICIA Y VERDAD
Pese a rechazar la invitación de las partes, los obispollaman al pueblo creyente a asumir con responsabilidad la situación del país yllaman a los negociadores a llegar acuerdos para tener justicia y verdad.
“Sentimos que deben ser los laicos los que asumandirectamente la responsabilidad de gestionar en este momento las cosastemporales de la nación. Esperamos que estas negociaciones tengan este espíritude búsqueda de la verdad y la justicia”, expresó la CEN.
La presencia de la Conferencia Episcopal era considerada clavepor la Alianza Cívica dado que brindaría credibilidad al proceso. Los líderes evangélicostambién fueron invitados, pero no han respondido formalmente a la solicitud.
Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, quien no participó en la reunión de los obispos realizada esta mañana en el Seminario de Fátima, respaldó la decisión de la Conferencia Episcopal.
El DIÁLOGO QUE DESECHÓ EL GOBIERNO
El 15 de mayo, cuando se contabilizaban almenos 53 muertes y más de 400 heridos producto de la represión a las protestasciudadanas en contra del gobierno de Daniel Ortega, la Conferencia Episcopalconvocó para el inicio del Diálogo Nacional, en calidad de mediadora y testigodel proceso.
La mesa se instaló al día siguiente conOrtega y Rosario Murillo presentes, siendo esta la primera vez en más de unadécada de gobierno sandinista, que accedían a sentarse con la sociedad civil,en este caso representada por la Alianza Cívica por la Justicia y laDemocracia.
Ese día el país entero siguió el históricomomento por televisión en directo, y se pudo ver cuando Ortega fue encarado porel universitario Lesther Alemán. “Esta no es una mesa de diálogo. Es una mesa paranegociar su salida y lo sabe muy bien porque el pueblo es lo que hasolicitado”, “¡Ríndase ante este pueblo!”, le increpó.
Por falta de consenso, el diálogo fue suspendido siete díasdespués y retomado hasta el 15 de junio. Entonces la CEN informó sobre losacuerdos para que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), elAlto Comisionado de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la SecretaríaGeneral de la OEA tuvieran acceso al país y a documentar los hechos deviolencia ocurridos desde el 18 de abril. También se conformaron comisionescuyo trabajo no avanzó debido a la suspensión de las pláticas el 25 de junio.
CUANDO ORTEGA DESCALIFICÓ A LA IGLESIA
Luego de la ruptura del diálogo nacional, Daniel Ortega acusó a la iglesia católica de ser parte del supuesto esquema de golpe de Estado.
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En el acto de conmemoración de los 39 años de la revolución sandinista Ortega planteó su teoría del golpismo “financiada por fuerzas internas y externas” y acusó directamente a los obispos de la CEN a los que dos meses antes él mismo había invitado a mediar para buscar una solución a la grave situación del país. “Eran parte del plan con los golpista”, aseguró el 19 de julio del año pasado, el menos masivos de los últimos años.



