Ortega clama por ayuda, pero sin condiciones y crecimiento sin elecciones

Apretado por la falta de recursos para cubrir el Presupuesto 2020, Ortega abogó para que la Unión Europea ofrezca cooperación pero sin condicionamientos políticos, no se midió y llegó al extremo de lanzar ataques frente al embajador Pelayo Castro.

El gobierno de Nicaragua afronta en estos días el reto deaprobar el presupuesto para el próximo año en circunstancias adversas, con unaeconomía en declive, con las puertas de los organismos financierosinternacionales cerradas, y sin una idea clara de cuándo se verá un repunte desus finanzas.

El proyecto de presupuesto presentado esta semana en la Asamblea Nacional fue catalogado por Daniel Ortega como austero y muy limitado, debido la crisis política que ha ocasionado una contracción de la economía, afectando severamente la recaudación de impuestos.

“El presupuesto tuvimos que reducirlo, lo que estamos haciendo es consolidar lo que hemos logrado avanzar pero no podemos hablar de que vamos a llevar un presupuesto mayor del que ejecutamos en el año 2018”, expresó Ortega.

Y es que según el Fondo Monetario Internacional, la economía nicaraguense se ha contraído este año en un 5 por ciento. Para el próximo año pronostican una contracción de un 2 por ciento. Y no anticipan crecimiento sino hasta en el 2023. Pero el gobierno maneja otras proyecciones y habla incluso de un superávit fiscal a partir del año próximo.

GOBIERNO FUERA DE LA REALIDAD

“Las autoridades del gobierno tienen que tener el cuidado de hacer las proyecciones con realismo y no con ilusiones”, afirmó el diputado conservador, Alfredo César, ex presidente del Banco Central de Nicaragua. “La realidad es que Nicaragua no está siendo sujeto de crédito en los organismos financieros principales como el Fondo Monetario Internacional y el banco mundial”.

El proyecto de presupuesto ronda los 2,900 millones dedólares, y según el gobierno, será financiado básicamente por la recaudación deimpuestos y unos 60 millones en donaciones, ya que actualmente Nicaragua notiene acceso a los organismos financieros.

Estados Unidos ha suspendido todo tipo de financiamiento y programas de ayuda al gobierno de Ortega como resultado de la represión política que se vive en el país desde marzo del año pasado. Lo mismo ha sucedido con la Unión Europea, cuyo nuevo director de Política Exterior, el español Joseph Borrell ha hecho insistentes llamados para que Bruselas imponga más duras sanciones al régimen de Ortega. También han desaparecido de Nicaragua los caudales de fondos de la cooperación venezolana.

ORTEGA ATACA A LA UE

Ante la incertidumbre que impera, tanto el presidente Ortegacomo su vicepresidente y esposa, Rosario Murillo, aprovecharon la recienteceremonia de presentación de credenciales del nuevo embajador de la UniónEuropea, Pelayo Castro, para atacar las sanciones y exigir el pago de la deudahistórica que según ellos España tiene desde los tiempos de la colonización conNicaragua.

Ortega empezó criticando el reciente nombramiento deBorrell, socialista español, como nuevo Ministro de Relaciones Exteriores de laUnión Europea.

“Como se puede tener un diálogo con la Unión Europea conalguien como Joseph Borrell”, se preguntó Ortega ante el nuevo embajadoreuropeo y varios diplomáticos de los países miembros. “No tiene el más mínimotacto. Alguien que parece enloquecido, la forma en que habla, en quedespotrica. Increíble, la Unión Europea lo nombró”.

Prosiguió luego a atacar el respaldo de la Unión Europea ala presidencia de Juan Guaidó en Venezuela.

“Increíble, la Unión Europea arrastrada por el gobiernoyankee en su enloquecimiento por reconocer a un presidente fantasma”, dijorefiriéndose al presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó. “Alguien quefue electo para diputado. Quisiéramos saber cuándo, en qué momento, qué día sedio la elección de ese señor. Increíble”.

El nuevo embajador europeo escuchó en silencio y tuvo elcuidado de no mover un músculo de su rostro.

Ortega abogó para que la Unión Europea ofrezca ayuda para eldesarrollo de Nicaragua sin imponer condicionamientos políticos. Pero la UniónEuropea tiene como política condicionar su ayuda al fortalecimiento de lasdemocracias y el respeto a los derechos humanos.

«Que nos apoyen para que podamos seguir fortaleciendo unproceso que permita poner fin a la pobreza, la pobreza extrema, porque todavíatenemos un reto, que tenemos que culminar la meta, ahí esperamos colaboraciónde los países de forma incondicional», expresó.

Su esposa fue más lejos aún. La vicepresidente Murilloafirmó que Europa tiene que asumir la deuda histórica que tiene España conNicaragua desde los tiempos de la colonización. No hay cabida paracondicionamientos, según ella.

“Es una deuda histórica que tienen con pueblos que fueron explotados, saqueados por potencias. Que se nos retribuya de todo lo que se han llevado”, afirmó Murillo. “No es cooperación, es justicia. Que nos retribuyan para que tengamos el derecho a un presente y un futuro libre de pobreza”.

LA TEORÍA DEL GOLPE

Ni Ortega, ni su esposa, asumen ninguna responsabilidadsobre los efectos de la crisis política ocasionada por la violencia del año pasado.Según ellos, toda la responsabilidad la tiene la oposición que “orquestó ungolpe de estado, disfrazado de protestas cívicas”.

Ortega se aferra a su versión de lo ocurrido en el país. Losorganismos de derechos humanos, locales como internacionales, no aceptan laversión oficial. Y para resolver la crisis, se le pide a Ortega que adelantelas elecciones del 2021, a lo cual Ortega se niega. Pretende que la situaciónpolítica y económica cambie para bien, sin hacer ningún cambio.

Pero el hecho es que la economía nicaraguense estásemiparalizada. Sectores económicos que en años anteriores eran pujantesmotores, ahora yacen silentes. El turismo y la construcción, casi handesaparecido. Los inversionistas locales buscan como liquidar sus negocios ysalir del país. Los inversionistas extranjeros han dejado de llegar o hancongelado sus proyectos.

“A mi me da la impresión que las autoridades económicas delgobierno creen que levantar la economía es un tema de decisión política, y esuna cuestión de confianza”, explicó el diputado César. “Cuando el pueblo y losinversionistas pierden la confianza, no hay forma de levantar la economía, Loprimero que debe hacerse es recuperar la economía y eso solo se lograconvocando al pueblo soberano a nuevas elecciones”.