Iglesia Católica celebra la Gritería Chiquita en medio de asedio de la dictadura orteguista
La Iglesia Católica de Nicaragua celebra este 14 de agosto la “Gritería Chiquita” o de penitencia en honor a la Asunción de la Virgen María, tradición que este domingo cumple 75 años, en medio de la persecución de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en contra de los sacerdotes, el cierre de radios y la prohibición de procesiones.
Según la tradición, la celebración se originó en 1947 cuando los leoneses prometieron festejar a la Virgen de la Asunción a cambio de que detuviera una erupción del volcán Cerro Negro. Como todos los años, la fiesta inicia oficialmente en el altar mayor de la Catedral de León, con el tradicional grito de “¿Quién causa tanta alegría?”, a lo que los feligreses respondieron: “La Asunción de María”.
En León, la Gritería Chiquita consiste en que los fieles recorren en grupos las calles de León, y se detienen ante cada altar de la Virgen que encuentran a su paso, para gritar “¡¿Quién causa tanta alegría?!” y responder “La Asunción de María”, a cambio reciben generalmente dulces, frutas o alimentos, lo que se conoce como la tradicional “gorra”. La fiesta también se celebra en otros departamentos del país, pero en menor intensidad, con la diferencia que además del tradicional grito además se entonan cantos tradicionales. En la ciudad de Masaya los pobladores salen desde mediodía para iniciar la celebración y se extiende hasta altas horas de la noche.
A través de sus redes sociales, la Diócesis de León ha llamado a los feligreses a seguir las indicaciones sanitarias y portar la mascarilla para evitar la propagación de la covid-19. La celebración de “Gritería” es una de las tradiciones más populares y concurridas del país.
Iglesia Católica bajo ataque
Tras el inicio de las protestas en contra de la dictadura, el régimen Orteguista emprendió una serie de ataques en contra de la iglesia Católica por sus denuncias en contra de la violación de los derechos humanos. La represión ha elevado su intensidad tras el cierre de varias emisoras católicas, el arresto de sacerdotes, el secuestro de monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, y la prohibición este fin de semana de una procesión con la imagen de la Virgen de Fátima en la clausura de un congreso mariano, en Managua.
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A diferencia de los otros miembros de la Conferencia Episcopal, el obispo de la diócesis nicaragüense de León y Chinandega, Socrates René Sándigo, es de los pocos que mantiene relación con Gobierno y nos es objeto de persecución ni insultos por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
*Con información de EFE



