Ortega se inmiscuye en tensiones entre EE.UU. y China por visita de Nancy Pelosi a Taiwán

Ortega se inmiscuye en tensiones entre EE.UU. y China por visita de Nancy Pelosi a Taiwán

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se inmiscuyó en las tensiones entre Estados Unidos y China Popular por la visita de Nancy Pelosi a Taiwán.

En una nota oficial y argumentando “respeto a la soberanía” de su aliado, la República Popular de China, Ortega expresó este martes su «enérgica condena» a la decisión de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense de aterrizar en Taipei pese a las advertencias de Pekín.

«Reiteramos nuestra enérgica condena y exigencia del cese de las inauditas provocaciones del imperialismo norteamericano al Gobierno y pueblo de la República Popular China», dice una hoja informativa que emitió el Ministerio de Relaciones Exteriores orteguista.

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En la misiva que firma el canciller Denis Moncada, el régimen de Nicaragua señala que la visita de Pelosi a la Isla, es una “provocación”.  Lo dice quien hasta diciembre del 2021 era «amigo» de Taiwán y se beneficiaba de una cooperación que le permitió mantener muchos de sus proyectos populistas.

Ortega decidió romper las relaciones diplomáticas con Taiwán que ademñas de cooperante era uno de los principales socios comerciales para restablecerlas con la República Popular China argumentando que «es el único Gobierno legítimo que representa a toda China y Taiwán es parte inalienable del territorio chino”.

EL DISCURSO DEL INJERENCISMO

“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua, profundo conocedor de la política injerencista e intervencionista del imperialismo norteamericano que ha pretendido y pretende, sin éxito gracias a las luchas de los pueblos, dominar el mundo, exigimos respeto a la soberanía, independencia, y voluntad de los pueblos, porque es lo justo, correcto, e imprescindible», señala la nota de prensa.

La llegada a Taiwán de la alta funcionaria estadounidense es un conflicto entre Pekín y Washigton. El viaje de Pelosi supone el cruce de una «línea roja» por parte de Washington y un desafío a la política estadounidense de ‘una sola China’ que implica, en teoría, el reconocimiento de la soberanía china sobre Taiwán.

China llevaba días advirtiendo de que respondería con contundencia y sin excluir acciones militares a la presencia de la política estadounidense en la isla al considerarlo de facto una muestra de respaldo a la independencia del territorio, que es para Pekín una provincia rebelde desde que los nacionalistas del Kuomintang se replegaron allí en 1949, tras perder la guerra civil contra los comunistas.

INSÓLITA PROVOCACIÓN DICE MURILLO

En Nicaragua, Rosario Murillo tampoco se ha quedado al margen de opinar del problema entre Estados Unidos y China Popular. La sancionada vicepresidenta tildó la decisión de Pelosi como una “insólita provocación” de parte del “gobierno imperialista”. Además, dijo que la nota de prensa girada por la Cancillería era en «apoyo, en respaldo solidario a los derechos soberanos y en rechazo completo a las políticas injerencistas e intervencionistas del imperialismo norteamericano».

“Hoy conocimos de la insólita provocación que constituye su visita a territorio soberano de la República Popular China”, apuntó Murillo.

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La visita de Pelosi a territorio a la Isla mantiene alta expectitava internacional pues se trata de la primera visita de un presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU. a Taiwán desde la que hizo en 1997 el republicano Newt Gingrich.

También es la visita de mayor nivel por parte de un representante estadounidense desde esa fecha, si bien varias delegaciones de congresistas han pasado por allí en los últimos meses.

La primera respuesta concreta del gigante asiático fue prohibir hoy la importación de cientos de productos alimentarios taiwaneses, a la vez que mantiene un despliegue militar que incluye el cierre de áreas marítimas por maniobras navales en el Mar de China Meridional y en el de Bohai (norte).

Al mismo tiempo en que el avión de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. en el que viajaba Pelosi se aproximaba a Taipéi, aviones militares chinos identificados inicialmente como SU-35 sobrevolaron el Estrecho de Taiwán, según medios estatales del país asiático.

Ante las acciones de Pekín, expresó este mismo martes que está «preparado» para la respuesta: «Estados Unidos no busca ni quiere una crisis. Estamos preparados para gestionar lo que Pekín decida hacer», dijo en una rueda de prensa en la Casa Blanca el coordinador de Comunicaciones del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby.

*Con información de EFE