Nicaragua pierde un millón de turistas y miles quedan desempleados

En 2019, el turismo caerá a niveles de 2013, con proyecciones de ingresos por US$390 millones. La recuperación tomaría cuatro años, si Daniel Ortega aceptara una solución política a la crisis en este año.

Nicaragua no para en su retroceso económico producto de la crisis iniciada en abril de 2018. Las últimas estadísticas de turismo, no oficiales, alejan más al país de convertir esa actividad en un motor de la economía que contribuya a generar empleo y a reducir la pobreza. El año pasado el sector proyectó captar divisas por US$1,000 millones, sin embargo solo se lograron US$400 millones, como consecuencia de una estrepitosa caída en la llegada de turistas que se redujo a 975,000, después de alcanzar en 2017 los 1.7 millones de visitantes.

Un informeturístico de cierre de 2018 presentado hoy por la Cámara Nacional de Turismo deNicaragua (Canatur) confirma lo que esta misma organización advirtió en septiembre:la crisis hundió al turismo. Parte de los datos fríos muestran un 52% de caídaen la generación de divisas y  otro 78%de empresas que tuvieron que reducir a la mitad su personal, por lo quecerraron definitivamente 62,400 puestos de trabajo, informó Lucy Valenti, presidentade cámara empresarial.

El estudio elaborador por Canatur parte de una encuesta que se realizó al 25% de las empresas agremiadas de 31 municipios del país, la mayoría de alto perfil turístico, como Rivas, Granada, León y Managua.

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Ante el déficit en la llegada de turistas, el 93% de las empresas encuestadas aseguró verse golpeada severamente por la crisis sociopolítica que vive Nicaragua.

REFUTA CIFRAS OFICIALES

La principalcámara turística nicaragüense desmiente en su informe las cifras del InstitutoNicaragüense de Turismo (Intur). Esta cartera oficial reveló que el país recibióen 2018 a 1.6 millones de turistas, los cuales dejaron ingresos por US$712millones. “¿Y quién atendió a estos turistas”, cuestionó Valenti en conferenciade prensa. Si estas cifras fueran reales, la crisis habría ocasionado lapérdida de solo US$128 millones en ingresos, si se comparan con los US$840millones que dejó la actividad en 2017.

Los números de Canatur también demuestran que en realidad llegaron al territorio nacional 975,000 turistas en 2018, es decir 800,000 menos en comparación con los registros de 2017. Y si se mide el déficit con las proyecciones de 2018, la cifra llega a un millón de turistas menos, por lo que el país retrocede ocho años en materia de visitantes.

En cuanto a los ingresos, la presidenta de Canatur destacó que el año pasado el país solo captó US$400 millones, perdiendo US$440 millones en comparación con 2017, cuando esta actividad aportó 4.2% a la economía nacional. “Esa caída con respecto a 2017 es de 52%, y respecto a la meta de 2018 es de 56%, es decir que retrocedimos  cuatro años”, agregó.

MÁS DE 60 MIL AL DESEMPLEO

Ian Coronel, director ejecutivo de la Fundación Centro Empresarial Pellas (FCEP) brinda los datos más crudos sobre el empleo: “(La inestabilidad provocó) 160 mil desempleados y  80% menos en llegadas de turistas”. A la vez, menciona que el informe de Canatur es bastante cercano a las circunstancias, sin embargo enfatiza que cualquier cifra en sí no demuestra la realidad de los empresarios, o sea el impacto humano que provocó la desaceleración de esta actividad.

“La temporada del 2019 está prácticamente perdida para el turismo extranjero y para los tour operadores, sin seguridad los turistas no vienen. Si diferenciamos los destinos meramente turísticos podemos hablar que hay alrededor de un 75 a 80% menos visitantes que el año pasado”, expuso Coronel.

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Además recordó que los catálogos de las empresas turísticas serias se venden un año antes, por tanto muy difícilmente Nicaragua será ofrecida por los mayoristas en 2020. “Así de grave estamos”, lamentó. Ante eso llamó al sector a hacer una esfuerzo por incentivar el turismo interno y el turismo regional, que, a su criterio, son los que más posibilidades tienen de servir como reactivadores de la economía turística.

MÁS RETROCESO

En tanto la crisis del país no se resuelva a través de una negociación política, el panorama para este sector en 2019, planteado por Canatur, es similar al del año pasado: 900,000 turistas e ingresos por US$390 millones, volviendo a niveles de 2013. “Y si prevalece la crisis, el retroceso será mucho más severo”, advirtió la dirigente empresarial.

Nicaragua hasta 2017 era uno de los destinos emergentes de Centroamérica y prestigiosas revistas de viajes y periódicos como Condé Nast Traveller y The New York Times recomendaban a sus lectores visitar al país por sus ciudades coloniales, playas vírgenes y belleza natural exótica.

La inestabilidad política, producto de la represión que ocasionó entre 325 y 500 muertos, sumado al clima de inseguridad, ahuyentó a turistas por lo que hoteles y restaurantes se vieron obligados a cerrar. El 23 de junio, el Grupo Pellas anunció que cesaba las operaciones del hotel Mukul Beach Golf & Spa debido al “deterioro significativo de la marca país de Nicaragua”.

“El turismo continúa en crisis”, “el impacto en las finanzas es severo”, “profunda pérdida de talento humanos que ocasionó 62,000 despidos y afectó a 80,000 familias”, enumera como conclusiones el informe. Agrega que la recuperación le tomará entre 4 y 6 años al sector, sí y sólo sí Daniel Ortega acepta una salida política a la crisis. “Es esencial asegurar un clima político de estabilidad”, dicen los empresarios.