Fiscalía pide 64 años de cárcel para preso político de Masaya
El Ministerio Público de Nicaragua solicitó una castigo de 64 años de cárcel para el preso político de Masaya, Walner Ruiz Rivera. El pasado 25 de julio, el opositor fue declarado culpable de los delitos de asesinato agravado, tráfico internacional de drogas, crimen organizado y robo agravado por la jueza orteguista Nancy del Carmen Aguirre Gudiel, del juzgado Décimo del Distrito Penal de Juicio de Managua.
En el debate de pena, el fiscal Elvin Enrique Díaz Reyes solicitó 30 años de cárcel por el asesinato agravado, 20 por tráfico internacional de drogas, siete por crimen organizado e igual cantidad por el delito de robo agravado.
Sobre el opositor también pesa una petición de mil días multa por el supuesto delito de tráfico internacional de drogas. La sentencia se conocerá el próximo tres de agosto.
SEÑALADO DE PARTICIPAR EN LOS TRANQUES DE MASAYA

La Policía Orteguista identifica a Ruiz como uno de los opositores que participaron en el levantamiento de tranques de Masaya en el contexto de la Rebelión de Abril, en el año 2018.
En represalia, junto a seis opositores lo acusaron de cometer seis delitos, entre ellos el asesinato del oficial de la policía Gabriel Vado Ruiz, ocurrido el 15 de julio del 2018.
Entre los acusados estaban Cristian David Meneses y Hader Humberto González Zeledón, pero a igual que Ruiz, la Policía no logró detenerlos ya que a finales de julio del 2018 lograron exiliarse en Costa Rica.
Meneses y Hader optaron por regresar a Nicaragua el 16 de agosto del 2020, confiando en la entrada en vigor de la cuestionada Ley Amnistía, pero en su intento , fueron capturados por el Ejército en el sector conocido como El Tambor, en el municipio de El Castillo, Río San Juan, fronterizo con Costa Rica.
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Según denuncias de familiares, esto fue aprovechado por el régimen para acusarlos de pertenecer a la banda delincuencial «El Topo» que supuestamente se dedica al tráfico internacional de drogas y a cometer robos, asesinatos secuestros. extorsiones y abigeatos. Eso conta en una nota de prensa que emitió la Policía, ocho días después de la captura.
A la vez los acusaron de haber participado el 21 de julio del 2020 en el asesinato de los campesinos Gregorio Francisco Quintero Balladares de 36 años y su sobrino Jonder Antonio Zamora de 20.
El doble asesinato ocurrió en el sector conocido como Santa Isabel de Masayon, de la Comunidad de Puerto Príncipe, del municipio de Nueva Guinea, Caribe Sur, donde supuestamente interceptaron a las víctimas para robarles.
Ruiz fue incluido en la acusación de manera sigilosa cuando se encontraba en el exilio. En Nicaragua, Meneses y Hader fueron procesados y condenados a 48 años de cárcel por los delitos de asesinato agravado, tráfico internacional de drogas, crimen organizado y tenencia ilegal de armas.
Para procesar y condenar por los mismos hechos a Ruiz, la Policía giró una orden de captura el 2 de julio del 2021, identificándolo como un delincuentes de alta peligrosidad. Esto hizo que las autoridades de Costa Rica lo deportaran el 11 de noviembre de ese mismo año por el puesto fronterizo de San Pancho, en San Carlos, del departamento de Río San Juan.
SIN POSIBILIDAD DE DEFENDERSE
Tras quedar en manos de la dictadura, Ruiz, enfrentó el proceso judicial con la misma juez y en completo sigilo.
Aunque en la juez, manifestó que a Ruiz no le ocupo evidencias, aseguró que se probó a través del testigo Código Uno y los oficiales de Auxilio Judicial Nacional, que es parte de dicha agrupación delincuencial.
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A la vez señaló que aunque no se logró identificar a los acusados en el lugar donde fueron asesinados los campesinos, las evidencias y los análisis de las dos Ak que le ocuparon a Meneses y Hader, confirman que fueron usadas para cometer doble asesinato.
Sin embargo en el proceso fue notorio las irregularidades del proceso judicial y las contradicciones de los oficiales.



