“Sueño con el día en que podamos abrazarnos”: la promesa de Sheynnis Palacios a Nicaragua en la coronación de la nueva reina
Casi tres años después de haber conquistado la primera corona universal para Nicaragua, Sheynnis Palacios Cornejo volvió a tomar el micrófono en una gala de Miss Universo Nicaragua.
Anoche, durante la coronación de la nueva soberana de la belleza nacional realizada en el exilio en Miami, la reina de belleza pronunció un emotivo discurso centrado en la identidad, la esperanza del retorno y la unidad de los nicaragüenses por encima de las diferencias políticas.
“Sueño con ese día en que podamos encontrarnos, abrazarnos y celebrar juntos una historia que no solamente es mía, siempre fue nuestra”, dijo.
El evento, que se llevó a cabo en Estados Unidos tras el desmantelamiento de la organización dentro del territorio nacional por la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, culminó con la coronación por designación de Jasmine Blandford, representante de la Costa Caribe Sur, como Miss Universo Nicaragua 2026.
Sheynnis Palacios calificó su presencia en la gala como un acto de significado profundo y abordó de forma directa el anhelo de reencontrarse con su gente en suelo patrio.
“Hoy estar aquí tiene un significado muy especial para mí porque, aunque todavía nos queda pendiente celebrar juntos ese homecoming en nuestra tierra, es una esperanza que yo nunca he perdido, y les pido que ustedes tampoco lo hagan”, expresó.
Un llamado a la unidad sobre los ideales políticos
En sus palabras, la ex Miss Universo recordó el impacto social del 18 de noviembre de 2023, fecha en que su victoria desencadenó festejos masivos en las calles de Nicaragua portando la bandera azul y blanco, un hecho sin precedentes en un contexto de estricto control y prohibición de movilizaciones públicas.
“Esa noche no solamente ganó una mujer y una niña con un sueño. Esa noche ganó Nicaragua, sin importar nuestro nivel socioeconómico, nuestra religión, nuestros ideales políticos, nuestra edad o el lugar de donde estuviéramos esa noche. Por un momento, todos, absolutamente todos, sentimos lo mismo: orgullo, esperanza y la emoción inmensa de ver el nombre de nuestro país en el ojo del mundo entero”, rememoró.
Insistió en que la identidad nicaragüense trasciende las fronteras físicas y las posturas personales en un contexto donde cientos de miles de ciudadanos han tenido que migrar o tomar el camino del exilio.
“Podemos estar separados por kilómetros, pensar diferente y recorrer caminos distintos, pero existe algo muchísimo más grande que siempre podrá encontrarnos, y son nuestras raíces de ser nicaragüenses. Porque Nicaragua no es solamente el lugar donde nacimos. Nicaragua es lo que llevamos con nosotros”, enfatizó.
La esperanza del reencuentro
El discurso de Palacios se produce días después de haber aclarado públicamente que no cuenta con una notificación formal prohibición de ingreso al país, aunque la persecución contra la franquicia —que incluyó el despojo de la organización a su exdirectora Karen Celebertti y el encarcelamiento temporal de su familia— ha impedido que regrese a Managua.
Palacios concluyó su intervención renovando el compromiso de reencontrarse con la población en el futuro: “Y cuando llegue el día de volver a encontrarnos en nuestra tierra, no celebraremos solamente una corona de una noche. Celebraremos que Nicaragua, aún en los momentos más difíciles, nunca, nunca ha dejado de soñar”.



