El hambre acecha a campesinos de Matagalpa: Venden sus tierras o migran para sortear la crisis
Freddy Valle, es un pequeño agricultor que vive en el municipio de San Isidro, Matagalpa, una de las zonas del llamado Corredor Seco en Nicaragua y uno de los cientos de productores afectados por el déficit de lluvias del invierno pasado que dejó como consecuencia la falta se semillas de maíz y frijoles para la siembra de primera de este ciclo productivo y para suplir las necesidades de las familias.
Valle quien es miembro del Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN ), una organización que trabaja con productores de ocho comunidades de San Isidro, asegura que la situación que se vive en esta localidad se replica en áreas productivas de San Dionisio, Esquipulas y Sébaco, todos municipios del departamento de Matagalpa, ubicada a unos 128 kilómetros al noreste de Managua, la capital de Nicaragua.
El productor explica que muchos agricultores no pudieron cosechar casi nada en la siembra de primera del año pasado, la cual inicia por lo general a mediados de mayo o principios de junio, con la entrada de las lluvias.
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Las precipitaciones no fueron suficientes en el arranque de la temporada lluviosa y algunos campesinos se apresuraron a sembrar con los primeros chubascos los cuales fueron irregulares. La esperanza estuvo puesta en la cosecha de postrera, sin embargo, no llovió como esperaban y no cosecharon lo suficiente.
Por ejemplo, en la zona de San Isidro el rendimiento por manzanas de frijoles fue de unas 60 libras , cuando el promedio oscila entre 10 a 15 quintales.
DOS CAMINOS: VENDEN ANIMALES Y SUS TIERRAS O MIGRAN

¿De qué forma las familias campesinas mitigan esta crisis? El pequeño productor Freddy Valle explica que “no hubo cosecha y algunos emigraron a los cortes de café y otros tuvieron que vender sus chanchos o vacas, incluso, alguna manzana de terreno”.
Alerta que ante esta crisis muchos pobladores de su localidad están migrando a Estados Unidos y Costa Rica en busca de oportunidades labores.
“Yo no tengo miedo en asegurar que ya se esta viviendo inseguridad alimentaria. Visito la mayoría de las comunidades. No tengo duda en decir que ya se están sintiendo los daños ocasionados por el déficit de humedad. Todo el municipio de San Isidro estaría enfrentando inseguridad alimentaría este año”, asevera.
Valle afirma que a la falta de alimentos se suman las pérdidas que les dejó el imapacto de los huracanes Eta e Iota, que afectaron Nicaragua en noviembre de 2020.
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SOLICITAN APOYO
Janeth Castillo, coordinadora del Movimiento Comunal Nicaragüense en Matagalpa, clama por asistencia. “Solicitamos apoyo para hacerle frente a esta situación de inseguridad alimentaria que puede afectar esta zona”, alertó Castillo en un video que ha sido difundido para que se conozca la crisis que afrontan.
Indica que además de la falta de alimentos puede hablar problemas con el abastecimiento de agua potable en las diferentes comunidades del llamado Corredor Seco.

La Red de Monitoreo Climático del MCN indica que en mayo del 2021 las lluvias no fueron suficientes para el desarrollo de los cultivos durante la siembra de primera, con un déficit de 61%. Ejemplificaron que en la zona de Esquipulas, solo 81 días hubo precitaciones de los 184 días que dura la temporada lluviosa.
Mientras en el municipio de San Dionisi se reportaron lluvias en 70 días, lo que causó un déficit de 27% con relación a la norma histórica.
En Nicaragua se dan tres periodos para la siembra, la de primera que arranca a mediados de mayo e inicios de junio, la de postrera que se da entre los meses de julio a noviembre y apante de noviembre a enero.
El Movimiento Comunal señala que el bajo rendimiento de la cosecha de postrera en zonas productivas tiene un fuerte impacto en la seguridad alimentaria de las poblaciones campesinas.
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La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) explica que una persona padece inseguridad alimentaria cuando carece de acceso regular a suficientes alimentos inocuos y nutritivos.
Hasta el momento no han recibido ayuda humanitaria ni del Gobierno ni de organizaciones. “Se han mandado los reportes al gobierno municipal (de San Isidro), pero hasta el momento no ha habido una respuesta inmediata”, subrayó Valle.
LOS BANCOS DE SEMILLA UNA ALTERNATIVA
Los bancos de semillas son una alternativa ante la falta de semillas, estos le entregan una determinada cantidad de semillas para la siembra, y cuando cosechan, deben regresar las semillas que les fueron prestadas.
“Ahora en postrera estos bancos están vacíos porque la gente no ha podido cosechar”, afirmó Reynaldo Aguirre, facilitador humanitario de la Mesa Nacional Para la Gestión del Riesgo (MNGR), organización que ha entregado anteriormente ayuda humanitaria a estas comunidades del Corredor Seco.

Aguirre reconoce que la situación es un tanto alarmante principalmente en estas comunidades del Corredor Seco.
“Lo que se está haciendo es llevar un registro con las familias afectadas por la sequía y la cantidad de hectáreas perdidas”, precisó Aguirre, quien afirma que con estos datos están formulando una propuesta de proyecto para llevar asistencia humanitaria a los afectados.
De concretarse el proyecto, contemplan darles a las familias perjudicadas alimentos y semillas para el cultivo en los próximos periodos de siembra. De igual forma, planean entregar kit de higiene de prevención del Covid-19.



